El Equipo Médico de Emergencia (EMT) del Servicio de Salud O’Higgins (SSO) fue desplegado por el Ministerio de Salud en la comuna de Penco–Lirquén, en la Región del Biobío, entre el 21 de enero y el 3 de febrero.
El operativo se desarrolló en coordinación con el Servicio de Salud Talcahuano y la Atención Primaria de Salud (APS) de Penco–Lirquén, trabajando directamente con el CESFAM local, ubicado junto al Hospital Penco–Lirquén, establecimiento de mediana complejidad que también resultó severamente afectado por la emergencia.
En este contexto, la directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic, destacó el compromiso institucional del equipo desplegado y su aporte en una situación de alta complejidad. “Como Servicio de Salud O’Higgins, tenemos la responsabilidad de poner nuestras capacidades al servicio del país cuando una comunidad enfrenta una emergencia de esta magnitud. El trabajo del Equipo Médico de Emergencia en Penco–Lirquén refleja una respuesta oportuna, coordinada y centrada en las personas”, señaló.
El equipo constató una afectación extensa de la comunidad, con daños estructurales significativos en viviendas e infraestructura a lo largo de distintos sectores de Penco y Lirquén, especialmente en zonas altas y cercanas a la costa. “La magnitud del impacto fue evidente desde el inicio; muchas familias lo habían perdido todo”, explicó el enfermero Álvaro Guzmán, integrante del EMT del Servicio de Salud O’Higgins.

Catastro sanitario y coordinación territorial
Uno de los principales focos del despliegue fue el levantamiento de necesidades sanitarias de la población afectada, priorizando a personas damnificadas y pacientes con enfermedades crónicas. El catastro permitió identificar la pérdida de medicamentos, lentes ópticos, audífonos, prótesis, bastones y sillas de ruedas, generando una interrupción crítica de tratamientos y apoyos esenciales.
Esta información fue georreferenciada mediante un aplicativo móvil, herramienta clave considerando la falta de conectividad telefónica durante los primeros días de la emergencia. El sistema permitió compartir información de primera línea con el CESFAM y facilitar la planificación de la entrega de medicamentos, insumos y respuestas sanitarias, además de fortalecer la coordinación con organismos públicos, privados y equipos de voluntariado presentes en el territorio.
En ese contexto, el EMT también coordinó acciones con especialistas oftalmológicos que se encontraban realizando operativos en la zona, permitiendo la reposición oportuna de lentes ópticos para personas que los habían perdido durante los incendios.
Atención en albergues y sitios alternativos de salud
Paralelamente, el equipo desarrolló un trabajo sostenido en los albergues habilitados, asumiendo directamente la gestión sanitaria en tres de los cinco recintos existentes. Las acciones incluyeron la instalación de puestos de salud, vigilancia sanitaria, monitoreo permanente de las personas albergadas y atención directa, con el objetivo de prevenir complicaciones de salud y resguardar condiciones adecuadas, conforme a recomendaciones internacionales.
Asimismo, se habilitaron tres Sitios Alternativos de Atención Médica, destacando el instalado en la población Ríos de Chile, uno de los sectores más severamente afectados, donde cerca del 98% de las viviendas presentó daños estructurales, situación que obligará a la relocalización completa de la comunidad. También se activaron puntos de atención en la población Vista al Mar, reforzando la atención directa a personas damnificadas en coordinación con los equipos locales.






