Francisco Javier Ramírez Flores fue condenado a presidio perpetuo simple por el femicidio de su pareja, una joven de 18 años asesinada en diciembre de 2021 en San Vicente de Tagua Tagua. La decisión la tomó el Tribunal Oral de Rancagua, sin embargo, el caso se sostiene por una historia de violencia que venía de mucho antes.
La pareja vivía en un ruco del sector Zúñiga, un espacio improvisado donde Ramírez trabajaba como cuidador de caballos. Allí, según acreditó la investigación, la joven soportó meses de golpes, insultos y control, en una espiral de maltrato que terminó con su muerte. Después del crimen, Ramírez enterró el cuerpo a pocos metros del lugar donde dormían, cubriéndolo con tierra, restos de animales y basura para ocultarlo, “siendo descubiertos sus restos en agosto de 2023”, según detalló Paulina Bossy, jueza del Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua.
El tribunal descartó el cargo de inhumación ilegal, al considerar que la acción formó parte del mismo delito. Cuando la sentencia quede firme, se tomará muestra de ADN para su ingreso al registro nacional de condenados, una base de datos que permite cruzar perfiles genéticos con otros casos y apoyar investigaciones futuras.
Asimismo, las magistradas destacaron que el caso refleja violencia de género reiterada y aplicaron perspectiva de género para analizar la dinámica del abuso, la subordinación y el contexto que permitió que el crimen se desarrollara sin intervención oportuna.






