A las 11:00 horas de este viernes, la rama femenina de O’Higgins de Rancagua afrontará el partido más importante de la temporada. El elenco celeste visitará a Magallanes en la capital en un duelo válido por las semifinales del PlayOff de la Liga de Ascenso. El vencedor no solo clasificará a la final de la liguilla, sino que además obtendrá el ascenso directo a la división de honor del fútbol chileno.
Las rancagüinas llegan con confianza tras completar una destacada fase regular, donde terminaron en el segundo lugar de la Zona Sur con 31 puntos. En la ronda anterior, eliminaron a Cobreloa en Calama desde los doce pasos, en una definición que tuvo a Victoria Herrera como una de sus protagonistas.
“Muy contenta por los logros que hemos tenido, hemos llegado a una instancia muy grande en estos momentos, de la cual un orgullo tremendo tanto personal como del equipo y muy feliz porque pudimos pasar a esta etapa que es súper importante”, expresó la joven delantera celeste.
Con tan solo 18 años, Herrera ha sido clave en el rendimiento colectivo e individual del equipo. Lleva nueve goles en la temporada y cumple su meta de estar entre las máximas artilleras del campeonato. “Una de mis metas era poder salir en primer lugar como goleadora o al menos en el top tres. Lo logré y me siento muy feliz. Todavía me quedan partidos, así que ojalá podamos seguir ganando y subir a primera con todo el equipo”, comentó.
La atacante fue una de las encargadas de patear en la tanda de penales frente a Cobreloa. Junto a Patricia Manríquez, Paulette Marcel y Sofía Pardo, marcaron los tantos que sellaron la clasificación. En conversación con Código Deportivo de El Tipógrafo, recordó el momento: “Puse mi cabeza en blanco y fue como ya, tengo que hacerlo. No miré nada más que la pelota, porque igual la barra provocaba, pero no caí. Mente en blanco y solo pegar”.
Herrera, que ingresó desde el banquillo en ese compromiso, confiesa que vivió con nerviosismo la experiencia. “Era la primera vez que estaba en banca y estaba muy nerviosa, como nunca. Cuando me llamaron a entrar sentía que debía ayudar a mi equipo de alguna forma”, relató.

Fútbol en la sangre
La pasión de Victoria tiene raíces familiares. Su padre, Carlos Herrera, también vistió la camiseta de O’Higgins y se transformó en su mayor referente. “Como él tuvo una corta carrera pero en su momento fue muy bueno, me inspira más poder llegar más lejos”, sostuvo.
Su entorno ha sido un apoyo constante en su desarrollo deportivo. “Mi mamá y mi papá desde el día uno han estado conmigo. Mi familia va a todos los partidos. Mi papá siempre me recalca que esto es disciplina diaria y constancia. También hay una parte atrás de mi familia, de gasto, de muchas cosas. Obviamente que tengo que mantenerme firme en ese sentido para poder lograr que esto también me guste”, señaló.
En busca del ascenso
La delantera, que llegó a O’Higgins con 14 años, revive el recuerdo del primer ascenso del equipo en 2021, cuando todavía no era protagonista en el plantel principal. Hoy, con más experiencia, tiene la opción de vivir ese logro desde dentro.
“En ese momento estaba en el plantel pero era la más joven y no estaba considerada para jugar. Ahora puedo vivirlo, jugarlo y tengo la oportunidad de ayudar al equipo a que podamos ascender”, destacó.
El plantel afronta el compromiso ante Magallanes como una final anticipada. Las celestes guardan una cuenta pendiente, ya que fueron eliminadas el año pasado por el cuadro capitalino. “Vamos todas por lo mismo. Además de ganar y subir a primera, está eliminar a Magallanes, porque tenemos esa espinita y eso nos motiva más. Nos vemos súper bien como equipo y nos estamos preparando para esta revancha”, concluyó Herrera.