El Gobierno presentó la semana pasada un proyecto de reforma al Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa que busca modificar el actual mecanismo de asignación de cupos en los establecimientos educacionales mediante dos modalidades de admisión.
La primera corresponde a la denominada Elección Mutua, un mecanismo voluntario para los establecimientos que registren una mayor cantidad de postulantes que vacantes, permitiendo que estos puedan considerar criterios vinculados a sus respectivos proyectos educativos. La segunda mantiene el actual sistema de asignación aleatoria para aquellos colegios que opten por no adherir a este mecanismo y para las vacantes que permanezcan disponibles tras el proceso de Elección Mutua.
En conversación con El Tipógrafo, el seremi de Educación de O’Higgins, Jorge Abarzúa, explicó que uno de los principales objetivos de la reforma es responder a las dificultades que, a su juicio, presenta el sistema vigente.
“Entre un 25% y un 30% de los apoderados no lograban que sus hijos quedaran en los establecimientos que ellos deseaban, por A, B o C motivo, y terminábamos con listas de espera donde aún existía una asignación aleatoria. Sentimos que eso no está reconociendo aspectos que son sumamente relevantes, como el mérito”, sostuvo.
El funcionamiento de la Elección Mutua
Respecto del nuevo mecanismo, la autoridad regional señaló que los establecimientos que decidan incorporarse al sistema de Elección Mutua deberán informar de manera pública y transparente los criterios que utilizarán para seleccionar a sus estudiantes.
“Un estudiante que a lo mejor no cumple con este perfil sabe que las posibilidades de ingresar a ese establecimiento son menores, y eso permite al apoderado prepararse con anticipación y comenzar a buscar un establecimiento que se adecue mejor al perfil de su hijo”, explicó.
Abarzúa indicó que esta modalidad también permitirá fortalecer los proyectos educativos de cada establecimiento. “Tendremos proyectos educativos con énfasis en áreas como la ciencia, el deporte o la excelencia académica. Cada colegio, desde séptimo básico y que tenga sobredemanda, podrá decidir implementar la Elección Mutua y definir criterios acordes con su proyecto”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el objetivo es que existan más establecimientos especializados y que los apoderados puedan acceder a una oferta educativa que responda de mejor manera a las necesidades e intereses de sus hijos.
“El tema es que tengamos más colegios especializados y que las familias podamos elegir una mejor opción que se ajuste a lo que necesitan nuestros hijos. Es difícil con el sistema aleatorio poder especializar a un grupo de estudiantes, cuando nuestra muestra o grupo es muy diverso, es más complejo”, agregó.
Asimismo, explicó que cada establecimiento deberá presentar sus criterios de admisión al Ministerio de Educación para su revisión y eventual aprobación. “En la medida que se aprueben, estos quedarán registrados de forma pública y transparente, por lo que los apoderados conocerán las condiciones al momento de postular a sus hijos”, indicó.
Críticas por posible segregación
La propuesta ha generado cuestionamientos desde distintos sectores. En una edición anterior de El Tipógrafo, el Colegio de Profesores manifestó su preocupación por una eventual segregación de estudiantes si los establecimientos comienzan a seleccionar parte de su matrícula.
Frente a esas críticas, el seremi recordó que la Elección Mutua mantendrá la reserva de cupos para estudiantes prioritarios (SEP) y alumnos con necesidades educativas especiales (NEE) o discapacidad. “Es importante dar esa tranquilidad. Esta ley resguarda un porcentaje importante de los estudiantes”, señaló.
Además, precisó que, en caso de que un establecimiento considere entrevistas con los apoderados como parte de sus criterios de admisión, estas no podrán utilizar antecedentes “socioeconómicos para evaluar una entrevista. Lo que se busca evaluar es el compromiso que puede tener una familia con el proyecto educativo”, concluyó.






