La Comisión de Régimen Interno del Gobierno Regional O’Higgins vivió una de sus jornadas más complejas. Lo que comenzó como una cuenta rutinaria de minutas terminó con la renuncia indeclinable de su plana directiva, desatando un intenso debate sobre la transparencia, el control político y los consensos internos.
El plenario dio un vuelco inesperado cuando el consejero Pedro Hernández tomó la palabra para formalizar con carta en mano su salida de la presidencia de la instancia. “Quiero presentarle hoy día en carácter de indeclinable mi renuncia a la presidencia de la comisión de Régimen Interno”, señaló Hernández, asegurando que, pese a dejar el cargo, mantendrá intacta su disposición para contribuir al éxito del gobierno regional.
Segundos después, el consejero Pedro Bustamante, en su calidad de vicepresidente, siguió los pasos de Hernández: “atendidas las circunstancias expresadas por el presidente (…) también vengo a presentar mi renuncia a la cartera de la comisión de Régimen Interno como vicepresidente”. Tras el remezón, el consejero Alex Ramírez elogió la figura del dimitido presidente, afirmando que “un buen líder no necesita una presidencia de comisión para demostrar lo que es”.
Tensiones por «concursabilidad» y transparencia
Mientras el plenario asimilaba las bajas, las consejeras Margarita Henríquez y Jacqueline Jorquera pusieron el foco en la transparencia administrativa. Henríquez solicitó formalmente que quedara en acta el detalle de una votación previa sobre concursabilidad.
Por su parte, Jorquera fue más allá al exigir la individualización de los votantes para asegurar un proceso abierto. “Es importante que se haga un proceso abierto, transparente, y que todas las personas que hoy día deseen postular tengan el derecho a poder ingresar sus documentos”, enfatizó, aclarando además que su postura en dicha votación no fue de abstención, sino de inhabilitación.
El choque de bloques
La vacancia de la directiva encendió las alarmas en la oposición. El consejero José Ignacio González, hablando en representación de los bloques de Demócratas, RN, Republicanos y la UDI, instó al gobernador a proceder con una elección inmediata para no paralizar la que calificó como la «comisión política» del consejo. “Queremos solicitarle que en este plenario usted, gobernador, pueda llamar a la elección del presidente y vicepresidente (…) para poder seguir funcionando”, advirtió.
Esta postura encontró una férrea resistencia en el oficialismo. El consejero Mauricio Valderrama rechazó la idea de votar apresuradamente aprovechando mayorías circunstanciales. “No es apropiado someter a votación ahora; prefiero que haya una discusión en donde un cargo tan importante pudiera mantener ese consenso”, argumentó.
La tensión subió de tono cuando la consejera Margarita Henríquez acusó directamente a la oposición de tener una estrategia preconcebida: “Yo creo que ustedes esto lo traían cocinado porque conocían el resultado de la renuncia”, insistiendo en que el asunto debe volver a comisión antes de definir cualquier reemplazo.
La postura del gobernador Pablo Silva
Ante el desorden en el plenario, el Gobernador Pablo Silva intervino para frenar la disputa y descartar cualquier acuerdo bajo cuerda. “Yo no tenía ni idea que don Pedro iba a presentar la renuncia hoy día. No lo he conversado ni con consejeros de derecha ni de izquierda”, aclaró tajante.
Silva se negó a forzar una votación en ese instante, apelando a la convivencia interna. “En el ámbito de la buena convivencia no es bueno forzar las cosas (…) corresponde que tengan ustedes una comisión de Régimen Interno para que vean si hay otros cruces”, sentenció la máxima autoridad regional, asegurando que la discusión debe darse entre «pares» de manera «civilizada».
Finalmente, ante la duda planteada por la bancada de la UDI sobre quién convocaría a la nueva instancia tras la dimisión de los líderes, Silva cerró la sesión con una determinación clara: “La voy a citar yo como presidente del Consejo”.






