La Municipalidad de Rancagua, junto a la Dirección Regional del Trabajo y Carabineros, desarrolló durante este jueves una fiscalización a locales comerciales de origen chino en el centro de la ciudad, en un plan que se extenderá entre julio y diciembre.
El encargado de Fiscalización Municipal, Carlos Valenzuela, explicó en medio de uno de los procedimientos, que el objetivo es detectar «la informalidad laboral» y verificar que los productos «sean permitidos, no falsificados» y cuenten con las certificaciones exigidas.
Agregó que durante la jornada «solo han sido notificaciones» por incumplimientos a la normativa laboral. Respecto de la recepción de los comerciantes, aseguró que «no hubo ningún problema» y que el proceso se desarrolló de manera colaborativa.
Valenzuela afirmó que estas inspecciones responden a la instrucción del alcalde de «ordenar y recuperar el centro para los vecinos y las vecinas» de Rancagua.






