Agresiones, asaltos y daños a la infraestructura se han vuelto recurrentes en el recinto, donde los trabajadores sostienen que la seguridad depende más de su propia organización que de las autoridades.
“Fue un logro alcanzado con mucho sacrificio y muchas horas de entrenamiento. Llegar a un primer lugar en un mundial, en la categoría pollo, fue lo máximo para nosotros”, señalaron los ganadores.