La intervención se realizó en distintos puntos del casco histórico, permitiendo actuar de manera coordinada sobre locales que mantenían en funcionamiento máquinas tragamonedas que serían ilegales.
La fiscalización reunió a equipos municipales, Carabineros y la Seremi de Salud para controlar el comercio irregular y despejar los espacios destinados a la circulación de público.