La Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó este viernes la medida cautelar de prisión preventiva contra M.J.C.V. imputado por el Ministerio Público como autor del delito consumado de robo con intimidación, hecho ocurrido el jueves de la semana pasada en San Fernando.
En fallo unánime, el tribunal de alzada también dejó firme la resolución del Juzgado de Garantía de San Fernando que decretó la internación provisoria de dos adolescentes de 15 y 17 años, imputados como coautores del delito.
Tribunal consideró acreditada la intimidación
En la resolución, la Corte sostuvo que “los antecedentes referidos, que dan cuenta de un acto intimidatorio dirigido a las víctimas a fin de permitir la sustracción de las especies y asegurar la huida de los imputados, justifican, en esta etapa procesal, la existencia del delito de robo con intimidación en los términos del artículo 436 del Código Penal”.
El fallo agrega que “más allá de las alegaciones de las defensas en orden a que las grabaciones incorporadas no permiten apreciar con claridad la existencia de un arma de fuego, lo cierto es que las víctimas y testigos relatan expresiones intimidatorias y la exhibición de un objeto con apariencia de arma”.
Asimismo, el tribunal indicó que dicha circunstancia, sumada “a la actuación concertada de cuatro sujetos y a la dinámica desplegada para concretar la sustracción”, resulta suficiente para configurar la intimidación exigida por el tipo penal “al menos para los fines cautelares propios de esta etapa procesal”.
Peligro para la seguridad de la sociedad
Respecto de la necesidad de cautela, la Corte señaló que los imputados fueron formalizados por “un delito grave, sancionado con pena de crimen respecto del adulto y con sanciones privativas de libertad respecto de los adolescentes, atendida la entidad del ilícito y la forma de ejecución del mismo”.
La resolución añade que los hechos “habrían sido ejecutados por cuatro sujetos actuando de manera previamente concertada, mediante una dinámica coordinada, utilizando intimidación aparentemente con arma de fuego y superando numéricamente a las víctimas”.
En el caso de los adolescentes, el fallo consigna que, pese a registrar irreprochable conducta anterior, ambos mantienen investigaciones pendientes y judicializadas, “uno de ellos incluso por un ilícito de similar naturaleza”.
Con esos antecedentes, la Corte concluyó que “la libertad de los imputados constituye un peligro para la seguridad de la sociedad”.
Respecto del cuarto sujeto, la Corte de Apelaciones rancagüina confirmó este jueves la resolución que ordenó su ingreso en prisión preventiva, al compartir que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.






