El procedimiento se originó cerca de las 03:20 horas, cuando personal que realizaba patrullajes preventivos detectó un vehículo cuyo conductor no obedeció las señales de detención y escapó en dirección al norte.
El equino presentaba una lesión en una de sus piernas y recibió atención por parte de personal de la Unidad de Movilización. Posteriormente fue entregado a la persona que lo buscaba.
Mientras el concejal Matías Álvarez exige plazos definitivos tras un año de espera, el alcalde Pablo Silva despliega argumentos económicos y burocráticos para frenar un proceso aprobado por unanimidad.
La Delegación Presidencial de O’Higgins anuló la resolución que fijaba un camino hacia el río tras detectar un vicio de notificación. El proceso administrativo vuelve a foja cero debido a la vulneración del derecho a defensa de los propietarios.
Una inspiradora historia sobre cómo convertir pruebas firmadas por un alcalde en un invisible fantasma burocrático, obligando a un ciudadano a jugar al ping-pong administrativo.
Desde la Prefectura Colchagua señalaron que, junto con el procedimiento desarrollado, se inició una investigación administrativa con el objetivo de establecer cómo ocurrieron los hechos.