Con una emotiva puesta en escena cargada de nostalgia, juegos tradicionales y música en vivo, el pasado fin de semana la agrupación rancagüina Los Guachucheros del Cobre se adjudicó el primer lugar del Festival del Folklore de San Bernardo, uno de los certámenes más relevantes del país en materia de proyección folclórica.
El conjunto, que cuenta con cinco años de trayectoria, logró imponerse ante agrupaciones con décadas de experiencia, alcanzando una puntuación de 9,1 sobre 10 y quedándose con el máximo galardón del certamen, que premia a un solo grupo por competencia.
“Estamos muy contentos del trabajo logrado, porque aquí cada uno puso su gotita, su tiempo, muchas veces quitándoselo a la familia”, señaló Melania Fuentes, presidenta de la agrupación y creadora del proyecto, cuyo objetivo principal ha sido rescatar el folclore regional sin tener que mirar fuera del territorio.
La presentación correspondió a su tercera participación consecutiva en el festival. Para llegar al escenario sanbernardino, debieron pasar por un riguroso proceso de postulación que exige investigación histórica y respaldo documental de cada propuesta artística, trabajo realizado por Gabriel Fuenzalida, director musical de la agrupación.
El montaje ganador estuvo centrado en los juegos de infancia de antaño, integrando generaciones que van desde los 9 hasta casi los 80 años. En escena participaron cerca de 30 integrantes, quienes recrearon rondas y actividades tradicionales como las bolitas, el trompo, el emboque, el run run, la cuerda y diversos juegos colectivos, todos acompañados por música en vivo.
La historia se articula a partir de un nieto que, tras un corte de luz mientras jugaba videojuegos, le pregunta a su abuelo cómo se entretenían antes. Desde ahí se despliega el relato, sostenido por décimas y cuartetas con el apoyo del payador Juan Carlos Bustamante, dando paso a una colorida puesta en escena que incluyó flores, caballitos y vestuarios inspirados en juguetes clásicos.
El trabajo musical estuvo a cargo de jóvenes intérpretes, con edades entre los 22 y 31 años. Cada integrante caracterizó personajes infantiles, reforzando el espíritu lúdico del cuadro.
“Lo más emocionante fue que todo el público cantó cada una de las canciones. En el pasacalle regalamos run run y lanitas, y dejamos a mucha gente jugando. Terminar y que se acerquen personas llorando, agradeciendo porque les recordamos su infancia o a un familiar que ya no está, es algo maravilloso”, relató Fuentes.
La preparación no estuvo exenta de dificultades. Los ensayos se realizaron semanalmente en el Centro Cultural Oriente, enfrentando incluso problemas de salud entre algunos integrantes. Aun así, la agrupación logró consolidar un trabajo que fue ampliamente valorado por el jurado y el público.
Cabe destacar que Los Guachucheros del Cobre ya habían presentado anteriormente cuadros inspirados en el sector Sewell y en un matrimonio campesino de la región, consolidando una línea artística marcada por la memoria emotiva y la identidad local.







