Como un “hecho histórico”, califica Natalia Sánchez, administradora regional del Gore O’Higgins, el establecimiento del ‘Área Metropolitana», en la región que está compuesta por las comunas de Rancagua, Machalí, Graneros y Olivar.
Esto ya que, “tener por primera vez en nuestra historia de la planificación y de lo que significa la gestión pública y privada en el territorio, contar con un área metropolitana es algo que en la región de O’Higgins no existe”.
“Y desde esa perspectiva creo que hay que relevar esta connotación”, agregó.
De acuerdo a la información proporcionada por la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), en términos definitorios corresponde a una extensión territorial formada por dos o más comunas de una misma región, unidas entre sí por un continuo urbano que contenga espacios construidos que comparten la utilización de diversos elementos de infraestructura y servicios urbanos.
Asimismo, señalan que deben tener en su conjunto más de 250 mil habitantes.
“Un Área Metropolitana, primero que todo, no es una conformación estática. En primera instancia contempla cuatro comunas que son Rancagua, Machalí, Graneros y Olivar. Pero esto en ningún caso quiere decir que van a ser las únicas cuatro”, precisa la administradora.
Añadiendo que, “tenemos un horizonte de crecimiento de manera escalonada que pueda permitir ir con el tiempo incorporando otras comunas”.
Ante esta clasificación, se contempla que se conforme un ‘consejo de alcaldes’, liderado por el gobierno regional, que tiene por objetivo representar los intereses municipales, siendo colaboradores activos en planificación, transporte, ordenamiento territorial y desarrollo de proyectos comunes.
De hecho, en el detalle que entrega la Subdere, le entrega la responsabilidad a los Gore que administran Áreas Metropolitanas de aprobar: el Plan Maestro de transporte urbano metropolitano; el sentido del tránsito vehicular de las vías urbanas intercomunales; el Plan Regulador Metropolitano o intercomunal; el Plan Intercomunal de inversiones en infraestructura de movilidad y espacio público; y la recolección, transporte y/o disposición final de los residuos sólidos domiciliarios.
“Viene a generar un antes y un después en lo que va a ser la gestión pública y la gobernanza que podamos generar en estos territorios, en donde la idea es levantar una cartera también de iniciativas con carácter metropolitano que nos permitan poner al centro el bienestar de las personas”, sostuvo Natalia Sánchez.
Subrayando que, “ese carácter de área metropolitana también tiene que recoger este grado de identidad territorial que tenemos para poder poner en prioridad iniciativas que, en definitiva, sean de alto interés público para el desarrollo del territorio”.
En lo que es la denominación señaló que si bien, “puede sonar muy técnico desde un instrumento de planificación, de cartera de iniciativas de inversión pública”, lo que tiene por objetivo es, “entender y comprender que el espacio común que habitan las personas”
“Los espacios públicos, el transporte público, las ciclovías, todo lo que podamos entender como equipamiento de infraestructura pública y espacios comunes, deben ser el gatillante de la articulación y la conectividad entre los distintos territorios, lo cual nos va a permitir también, sin duda, mejorar problemáticas que vienen de hace muchísimos años”, finalizó Sánchez.






