En el último concejo municipal de la comuna de Machalí se dieron a conocer los resultados de una auditoría realizada por la Contraloría Regional a la Corporación Municipal de Deportes y Recreación.
La investigación se realizó para indagar presuntas irregularidades en el uso de recursos transferidos por la Municipalidad de Machalí, específicamente entre los años 2017 y 2018, durante la administración del exalcalde José Miguel Urrutia.
En la auditoría se advierte la falta de supervisión y control “lo que quedó de manifiesto al constatarse que recibió rendiciones de gastos que no contaban con la totalidad de los antecedentes de respaldo, que incluían gastos duplicados o improcedentes”, según reza el informe.
Además se observó que “no mantiene un control contable de los montos pendientes de rendición a una fecha determinada, se constató que la municipalidad no exigió a la Corporación que las rendiciones de cuentas presentadas correspondieran a los recursos transferidos anteriormente, lo que se evidencia en la falta de correlación entre los recursos entregados y rendidos”.
“Hubo gastos que no debiesen haberse presentado en las rendiciones como, por ejemplo, gastos de restaurantes, montos acreditados con documentos informales como un ‘vale por’, lo que comprenderemos que se utiliza normalmente para la venta de una rifa, bingo y no respecto a aportes que se justifiquen en un municipio por obligación legal de rendir cuentas, bouchers, comprobantes”, señala el asesor jurídico de la municipalidad, Matías Orellana.
“Todos estos antecedentes o gastos que, en definitiva, están observados, no acreditados como gastados suman una cifra de 394 millones de pesos, lo que deja de manifiesto que la municipalidad no hizo un control previo a otorgar nuevos recursos existiendo rendiciones de cuentas pendientes, lo que en definitiva agrandó un perjuicio porque hizo que se entregaran más aportes no constatando el estado de regularidades”, añadió el abogado.
Al respecto, Orellana sostuvo que la auditoría determinó observaciones “bastante graves, donde se vulneraba la legislación vigente y en algunos casos las rendiciones prestadas no eran equivalentes al periodo en que se estaban rindiendo”, con montos considerables “en virtud de los aportes entregados sobre todo en consideración de la normas que rigen el ámbito jurídico, de la rigidez con que se hacen a efectos de controlar los aportes que se entregan”.
“Sin duda esta auditoría manifiesta de forma fehaciente que no existía un control veraz que permita resguardar estos recursos públicos, sin constancia de qué manera se utilizaron, y es por ello que la Contraloría ha ordenado un sumario administrativo respecto a los funcionarios que tengan alguna responsabilidad, cualquiera sea esta y se ha comunicado de su gravedad al Consejo de Defensa del Estado y a la Fiscalía”, explicó.
Tras la investigación, el funcionario indicó que a raíz de algunas de las observaciones, la Contraloría “nos van a hacer un seguimiento en las posteriores fiscalizaciones, y respecto a las más graves ha pedido un informe dentro de un plazo determinado para informarles qué se ha hecho como municipio para subsanar, en este caso, estas observaciones”.
“Hay que tener presente que más allá que hoy exista otra autoridad a cargo de la municipalidad, como lo es el alcalde Gonzalo López, respecto de los hechos que sucedieron cuando había otra administración, sin perjuicio de la continuidad del servicio público, obviamente estamos con las energías puestas para que este tipo de actos no vuelvan a ocurrir no solo acá sino que en ninguna comuna de la región”, cerró el asesor jurídico.






