Cuando eventos catastróficos como un terremoto, un incendio o una crecida de río golpean la región, las primeras horas están marcadas por el caos físico.
Sin embargo, la herida más persistente suele ser la emocional, y ahí es donde las duplas psicosociales se vuelven esenciales: son quienes sostienen a familias desorientadas, contienen el miedo y ayudan a recomponer la estabilidad en la comunidad.
Para fortalecer ese rol, la red asistencial de O’Higgins capacitó a 75 profesionales con el curso “Actualización en Emergencias y Desastres para Duplas Psicosociales y Equipos de Respuesta en Salud Mental en Situaciones de Emergencia y Desastres”. La instancia —con expertos del Minsal, Senapred O’Higgins y la seremi de Salud— abordó el Sistema de Comando de Incidentes (SCI) y la nomenclatura estándar en emergencias (PAP, ARSAM, EMT, COGRID, EDAN), la atención inclusiva en emergencias y la prevención del desgaste emocional de los propios equipos.
Las vivencias de funcionarios con experiencia en terreno, como los Equipos Médicos de Emergencia (EMT) y Equipos de Respuesta en Salud Mental (ARSAM), representados por la experiencia del TENS Francisco Gatica Orellana de SAMU O’Higgins, marcaron uno de los momentos de mayor impacto de la instancia.
La coordinadora técnica del evento y asesora del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud O’Higgins, Ximena Duarte, junto con valorar el entusiasmo de los equipos, se refirió a la necesidad de resguardar la salud mental de quienes están en la primera línea de respuesta ante desastres: «tan importante como cuidar a la comunidad es cuidar a nuestros propios equipos de primera línea, que también sufren un desgaste emocional acumulativo en cada despliegue”, destacó la profesional.






