Un llamado al diálogo, la colaboración y la construcción de un país “donde todos tengan un lugar” realizó el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, durante el Te Deum celebrado este 18 de septiembre en la Iglesia San Francisco de Asís.
En su homilía, el obispo sostuvo que Chile es un “don y tarea” para todos y llamó a avanzar mediante acuerdos, responsabilidad y trabajo conjunto.
“Esto implicará: diálogo sincero, acuerdos, mirada en común, asumir responsabilidades, vencer egoísmos”, señaló.
La autoridad religiosa también abordó el cuidado de los adultos mayores, indicando que “Chile envejece” y llamando a las familias y al Estado a garantizarles protección, cariño y condiciones dignas.
Además, manifestó preocupación por el desempleo en la Región de O’Higgins. “Sin trabajo, la esperanza decae, se agita la violencia, no hay progreso”, afirmó, instando a autoridades y empresarios a impulsar nuevas oportunidades laborales.
“Chile lo necesita; Chile nos necesita a todos. Chile, una mesa para todos”, concluyó.







