En sesión de la Comisión de Minería y Energía del senado celebrada la tarde de ayer, el gerente general (i) de la División El Teniente, Gustavo Reyes, expuso los alcances laborales tras la suspensión temporal del proyecto Andes Norte. “La situación es muy delicada”, reconoció el jefe divisional, aclarando eso sí que existen “algunas cosas que pueden hacer más fácil o más viable la solución.”
Cabe recordar que la medida fue adoptada por la cuprífera por razones técnicas y de seguridad para resguardar a los trabajadores, impactando directamente a aproximadamente 3.100 operarios de empresas contratistas, según estableció el gerente divisional.
Según detalló el ejecutivo ante los parlamentarios y dirigentes sindicales de Codelco y empresas contratistas, la dotación afectada se divide en partes iguales entre la Vicepresidencia de Proyectos (VP) de Codelco, con 1.550 personas, y la Gerencia de Obras Minas (GOM) de la división, con otras 1.550.
Dentro del universo expuesto, Reyes aclaró que 700 contratados dependientes de la Vicepresidencia de Proyectos finalizaban de forma programada entre julio y agosto los que no entrarían en planes de reubicación, quedando así una masa neta a gestionar de 2.400 trabajadores.
Para mitigar el impacto, la administración estima que entre 600 y 700 personas podrían ser reubicadas en labores propias del yacimiento, tales como el adelantamiento de obras de enlace en el sector Diamante, labores de mantención de activos, reparación de bloques y manejo de marinas. Por otro lado, Reyes detalló que la estatal evalúa incidir en licitaciones en curso para reubicar a más personal.
La empresa fijó un plazo de 42 días para presentar la hoja de ruta y el plan de acción definitivo, período en el que aseguró que Codelco garantiza el pago de las remuneraciones de todos los trabajadores afectados.
Para resguardar el cumplimiento de las obligaciones laborales y el pago de eventuales finiquitos, la corporación mantiene retenidos cerca de 30 millones de dólares en fondos de garantía a las tres principales contratistas involucradas: Mas Errázuriz, Züblin y Aura.
Reyes fue claro sobre los mecanismos de resguardo, señalando que “Codelco dispone de mecanismos contractuales y dispone de las garantías que resguardan el debido cumplimiento del respeto a todas las leyes laborales”, aunque fue realista sobre la imposibilidad de mantener a la totalidad de la masa laboral: “no puedo decir el total, no puedo prometer eso, pero sí de una parte muy importante de quiénes están siendo afectados”, sinceró.






