La Fiscalía de Alta Complejidad de O’Higgins, informó que dos detenidos en una investigación por un red de trata de personas con fines de explotación sexual que tenía ‘casas’ funcionando en Rancagua y San Fernando quedaron en prisión preventiva.
La fiscal Macarena Bustos informó que la investigación comenzó el año 2024 cuando «unas víctimas logran escapar del lugar donde las tenían captadas en esta organización.
«Se trata de una causa que investiga una imputada paraguaya y una serie de imputados chilenos que conformaban una agrupación dedicada a captar mujeres jóvenes paraguayas bajo ofertas de trabajo inexistentes, falsas, y, en otros casos, engañándolas de otros modos y abusando de la vulnerabilidad económica que estas víctimas padecían en ese país«, agregó la persecutora.
Precisando que las mujeres habían sido trasladaas a casas en Rancagua y San Fernando «donde fueron obligadas a ejercer el comercio sexual, bajo condiciones que, de haber conocido de antemano, no habrían aceptado y no se habrían trasladado a este país de conocerlas».
Bustos, detalló que se están realizando las diligencias para dar con el paradero de estos imputados. Tanto la mujer como la pareja de ella, que «la apoyaba y ejercía un rol importante dentro de la organización, también de liderazgo. Este imputado chileno tenía una función, específicamente, de control respecto a las víctimas», precisando que ‘revisaba» constamente las cámaras de segurdad en los domicilios en los que se encontraban las mujeres con «los clientes» a modo de calcular las «ganancias» que obtendrían.
«Ellos fueron formalizados el día de hoy por trata de personas, en carácter reiterado, porque hay al menos cuatro víctimas identificadas hasta el día de hoy, y, además, por asociación criminal. Ambos delitos, considerando las circunstancias del caso, tienen penas de crimen, lo que hace imposible que, en evento de ser condenado, algunos de los líderes de esta organización pudieran cumplir en libertad de esas penas», sostuvo la fiscal.
En el marco de esta investigación, se realizaron allanamientos simultáneos en diversas regiones. En O’Higgins fue San Fernando, también otras ciudades como Talca y Puerto Montt, en las que se incautaron 28 telefonos celulares.
«Estamos hablando de un volumen de información muy grande que vamos a tener que respaldar y periciar para, eventualmente, llegar a la identificación de otras posibles víctimas que podrían estar necesitando el rescate», sostuvo la persecutora.
Asimismo, informó que «el día de ayer encontramos a una víctima nueva, la que ya está con medidas de protección y fue sacada de ese lugar, y, de esta forma, nos damos cuenta de que, siempre que rescatamos una víctima, tenemos un éxito en la investigación, y esperamos que, prontamente, también pueda volver a Paraguay, una vez que se realicen ciertos actos procesales con ella».






