En la cima del Cerro Centinela en San Fernando, a unos 700 metros sobre el nivel del mar, en un punto estratégico de la geografía de la Región de O’Higgins se despliega como un mapa vivo. Es allí donde la tecnología de vanguardia y la vocación de servicio público se han fusionado para dar vida a un escudo protector.
El proyecto «Ojo de Águila», una iniciativa de monitoreo inteligente que promete revolucionar la gestión de emergencias, ya es una realidad palpable en la zona gracias a un estratégico convenio de colaboración mutua firmado entre los cuerpos de bomberos de San Fernando y Placilla.
La iniciativa, lejos de ser una improvisación, arrastra una historia de éxito y aprendizaje. Mauricio Gallardo Duarte, comandante del Cuerpo de Bomberos de San Fernando, explicó que la idea se inspira en experiencias que ya demostraron su valía en otras latitudes de Chile.
«Este proyecto nace en Villa Alemana, por la iniciativa de unos bomberos de poner cámaras en los cerros (… ).El objetivo principal siempre fue mejorar sustancialmente el monitoreo de los incendios forestales e incendios estructurales», puntualizó.
Tras consolidarse en la Quinta Región y expandirse hacia comunas vecinas como San Vicente de Tagua Tagua y Litueche, el sistema finalmente aterrizó en San Fernando para ofrecer una vigilancia ininterrumpida las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Capacidad técnica y alcance humano
La primera cámara instalada en el Cerro Centinela no es un dispositivo común; destaca por su imponente potencia óptica y su milimétrica precisión. Según detalla el comandante Gallardo, «el zoom que tiene de alcance nos permite ver fácilmente entre 20 a 30 kilómetros desde la torre».
Esta capacidad de penetración visual otorga la facultad de cubrir un vasto y complejo territorio que abarca de golpe las comunas de San Fernando, Placilla, Chimbarongo y una porción significativa de Nancagua.
El verdadero salto cualitativo viene de la mano de la innovación digital, ya que el objetivo final es integrar capas de inteligencia artificial (IA) para optimizar los algoritmos de respuesta. «La intención de esto también es agregar la inteligencia artificial, donde podamos tener un sistema inteligente que nos indique automáticamente cuándo hay una pluma de humo en el horizonte, ayudándonos a verificar claramente si se trata de un incendio real o de una quema agrícola controlada», señaló.
Un esfuerzo sin costo fiscal
En tiempos donde los recursos públicos suelen ser escasos y los procesos burocráticos lentos, uno de los aspectos más notables y aplaudidos de «Ojo de Águila» es su modelo de gestión y financiamiento. Cada cámara de alta gama tiene un valor comercial aproximado de 2 millones de pesos, pero para las arcas de la institución bomberil el costo directo ha sido equivalente a cero.
«El pago de esto es por algunos privados que hacen colaboración de manera altruista. Esto es absolutamente sin fines de lucro, ni para nosotros ni para el proyecto Ojo de Águila», aclaró firmemente Gallardo. En este engranaje de cooperación, el cuerpo de bomberos facilitó la infraestructura de sus propias torres de comunicación para que la ONG a cargo del proyecto realizara el montaje técnico de forma segura y eficiente.
Hacia una red de vigilancia total
El horizonte a corto plazo es ambicioso y no contempla pausas. Esta primera cámara en el Cerro Centinela es solo la piedra angular de un ecosistema que contempla un total de tres dispositivos encargados de blindar por completo la provincia:
Segunda fase: «La segunda cámara va a ir instalada en el sector de Quilapán», adelantó el comandante.
Tercera fase: «La tercera cámara va apuntada directamente hacia el sector de la cordillera, específicamente en el sector de Puente Negro», detalló la autoridad bomberil, estimando un plazo de instalación de apenas un mes para cerrar el circuito de vigilancia y conectar los tres puntos cardinales de la emergencia.
Además del control profesional e institucional que se realizará directo desde las centrales de alarmas, la comunidad no será un actor pasivo, sino que formará parte activa de este «ojo» digital. «Vamos a empezar a transmitir estas imágenes por un canal del Cuerpo de San Fernando, un canal de YouTube que va a estar a disposición de toda la comunidad que quiera ver lo que está pasando y seguir la emergencia en vivo y en tiempo real», anunció Gallardo, transparentando la información hacia la ciudadanía.
Al cierre de la presentación oficial del sistema, el comandante enfatizó que esta moderna herramienta tecnológica no es exclusiva de los voluntarios de la institución, sino que está abierta a los ojos de otras entidades clave para la seguridad ciudadana, tales como Carabineros de Chile o las Direcciones de Seguridad de la municipalidad.






