Un espacio que hasta hace un tiempo permanecía en desuso se transformó en un lugar de encuentro, bienestar y recuperación. El Hospital de Pichilemu formalizó la apertura y uso de su Invernadero-Huerto Medicinal, una iniciativa impulsada de manera conjunta entre el equipo del Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAISFC), la comunidad organizada y la dirección del establecimiento, que busca incorporar la naturaleza como una herramienta complementaria para el cuidado de la salud.
El huerto estará disponible para las distintas unidades clínicas del hospital, permitiendo realizar talleres y actividades terapéuticas con usuarios de programas de salud mental, rehabilitación física, salud cardiovascular, salud integrativa y otras áreas, además de convertirse en un espacio de bienestar para funcionarios y comunidad.
Al respecto, el director del Hospital de Pichilemu, Dr. Sergio Ortiz, destacó el compromiso de quienes hicieron posible este proyecto y el valor que aporta a la atención de salud, enfatizando en “valorar el esfuerzo que ha realizado el equipo MAISFC, porque le han dado un verdadero sentido a este espacio. No solo es un lugar que ganan nuestros usuarios, también lo es para los funcionarios. Aquí las personas pueden relajarse, compartir, conocerse y acercarse a otro tipo de medicina que muchas veces no conocemos”.
El proyecto nació gracias a fondos concursables de proyectos comunitarios, permitiendo recuperar un sector que no estaba siendo utilizado y convertirlo en un entorno pensado para el bienestar físico y emocional de los usuarios, trabajadores y la comunidad.
El odontólogo y encargado del Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAISFC), Dr. Marcelo Castro, explicó que la apertura marca el inicio del uso formal del espacio por parte de todas las unidades del establecimiento, pudiendo este “ser utilizado por salud mental, rehabilitación, hospitalización y cualquier unidad que lo necesite para desarrollar talleres, actividades o simplemente ofrecer un lugar de tranquilidad y encuentro”.
Desde la comunidad organizada también valoraron el trabajo colaborativo que permitió concretar esta iniciativa. La secretaria del Consejo Consultivo del Hospital de Pichilemu, Betzabé Salas, resaltó que el proyecto es fruto del esfuerzo conjunto entre funcionarios y usuarios. “Lo hemos construido entre todos, aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos. Lo más importante es que este espacio estará disponible para pacientes, funcionarios y las distintas especialidades, convirtiéndose en un lugar que aporta al bienestar de toda nuestra comunidad.»







