La Corte de Apelaciones de Rancagua dictó una orden de no innovar que obliga a la empresa a cargo de las obras en el terreno del antiguo Molino Koke a abstenerse de ejecutar cualquier acción que implique su demolición, mientras se resuelve el recurso de protección presentado por la Municipalidad de Rancagua.
El tribunal —en fallo unánime, causa rol 744-2026— acogió la cautelar tras la denuncia por posible afectación del libre tránsito de vecinos del sector. De esta manera, la resolución ordena detener toda intervención que pueda significar la demolición del inmueble ubicado en Avenida General Baquedano 153 de la capital regional, sin perjuicio de lo que se determine al resolver el fondo del recurso.






