La gestión del tiempo libre durante el verano puede convertirse en un factor de estrés para muchas familias, con el desafío adicional de acompañar a niños y adolescentes sin caer en el exceso de pantallas.
Desde la Unidad de Psiquiatría Infanto‑Juvenil del Hospital San Juan de Dios de San Fernando, especialistas llaman a mirar este periodo como una oportunidad para fortalecer vínculos y estimular la creatividad.
El equipo —psicólogos, terapeutas ocupacionales, psicopedagoga, fonoaudióloga y trabajadoras sociales— explica que el aburrimiento no es un enemigo, sino un espacio fértil para descubrir intereses, jugar y desarrollar autonomía, siempre con adultos presentes que generen ambientes seguros.
Recomiendan establecer límites digitales claros, ofrecer alternativas como talleres, actividades al aire libre y juegos tradicionales, e incorporar a los niños en tareas cotidianas de la casa que refuercen responsabilidad y colaboración, y sobre todo, dar continuidad a los procesos terapéuticos que los niños ya tengan en curso, como psicoterapia, intervenciones ocupacionales o apoyos psicoeducativos.






