El próximo fin de semana, 21 comunas de la región de O’Higgins estarán en cuarentena, ya que a las 17 ciudades que se encontraban en fase 2 de Transición –y una en confinamiento total- este jueves se les sumaron 3: Paredones, Pumanque y Malloa.
“Para nosotros (la cuarentena), en cierto modo, nos va a servir”, afirma el alcalde de Malloa, Arturo Campos. Esto porque “los vecinos en Caracoles, Corcolén y Cantarrana estaban siendo como vitrinas para que la gente viniera, viniera a entregar ayuda. La entregaban personalmente y eso no es, en esta fecha de pandemia que vivimos, para nada conveniente”.
Debido al frente de mal tiempo que se registró en la zona central del país, en O’Higgins una de las comunas más afectadas por las intensas lluvias que provocaron aluviones, rodados y deslizamientos de tierra, fue Malloa, específicamente en los sectores de Caracoles, Corcolén y Cantarrana.
Y si bien el jefe comunal reitera que la “ayuda siempre es bienvenida”, la cantidad de personas que llegó a la comuna, además de generar peligro de contagio del virus por el contacto estrecho, también interfirió en las labores de remoción de barro.
“Teníamos cualquier cantidad de vehículos el sábado, el domingo, el lunes. Los trabajadores, las maquinarias no podían desarrollar bien su trabajo porque era mucha la gente que va asomarse, algunos con ayuda y se les agradece mucho, pero mucha gente”, recuerda el alcalde.
Esta situación los llevó a instalar por recomendación de Bomberos un cordón sanitario para restringir el acceso al sector poniente de la comuna.
“Instalamos dos centros de acopio en la escuela de Malloa y la de Corcolén pensando en la pandemia, para que la gente no tuviera ese intercambio de saludos y de entregar la ayuda”, manifiesta el jefe comunal, quien generó instancias para que le gente que quiera ayudar lo haga sin el riesgo de contagiarse o contagiar.
En cuanto a la fiscalización para que la cuarentena se respete, Campos afirma estar “complicado”, puesto que aún queda mucho trabajo que hacer en los sectores damnificados donde están ayudando a los vecinos, civiles, Fuerzas Armadas y Carabineros.
“Yo creo que estamos complicados porque ahí vamos a tener que darle accesos a las personas, no en un gran número, si no que restringido para que puedan seguir ayudándonos”, apunta el edil, agregando que ojalá Carabineros y militares no se vuelque solo a la fiscalización, si no que se dividan fuerzas para seguir ayudando a las personas damnificadas de Caracoles, de Corcolén y Cantarrana.






