Tres robos en una semana debió soportar el colegio San Nicolás de Bari, ubicado en la población Costa del Sol en Rancagua, cuando a altas horas de la madrugada antisociales irrumpen en las bodegas del establecimiento sustrayendo la comida destinada a los más de 300 alumnos del colegio, el 95% de ellos en situación de vulnerabilidad social.
Para frenar los ilícitos el colegio reforzó sus medidas de seguridad y Carabineros anunció el incremento del patrullaje en el sector a altas horas de la madrugada.
En este sentido el prefecto de Cachapoal, teniente coronel Juan Baeza, señala que se realizarán en el barrio“servicios preventivos focalizados de control y fiscalización”, así como “potenciamiento a los cuadrantes con servicios directos en el lugar”, recalca.
Esto quiere decir que habrá “servicios exclusivos a la cuadrícula donde se están produciendo los ilícitos”, advierte el jefe policial, quien agrega que “los horarios de estos servicios se están modificando acorde a movilidad delictual”.
El prefecto Baeza también explica que previo a los robos en el colegio “estábamos haciendo dos rondas semanales, ahora eso se amplió a tres y hasta cuatro intervenciones semanales”.
Para abarcar esta problemática en su conjunto, este viernes se llevó a cabo una reunión ampliada de trabajo a nivel de Gobernación de Cachapoal, Seguridad Pública, juntas de vecinos y, por supuesto, con la presencia del sacerdote del colegio afectado por los actos delictuales.
Para el sacerdote Luis Escobar, fundador del colegio, en esta cita “se acordó tomar medidas y se va a estudiar esta situación”, explicó.
Ante lo cual, el fundador del colegio señala que “yo espero que esta escucha de los vecinos lleve con el tiempo a soluciones concretas”
El religioso agregó que durante la jornada se llevó a cabo una instancia de diálogo con el municipio de Rancagua, además de parlamentarios, dirigentes vecinales y profesores del colegio.
En este encuentro “los asistentes expusieron sus inquietudes, temores y exigieron soluciones concretas”, explicó Escobar.
Finalmente uno de los acuerdos de esta segunda reunión con autoridades regionales se estaría concretando, ya que según explica Luis Escobar, se estarían instalando cámaras de seguridad en el sector.
Si bien estas cámaras no estarán en el perímetro cercano al colegio, estarán ubicadas en una importante avenida de la población, por lo cual “se tendrá una visión periférica del sector”, lo cual a su juicio permitirá atacar el problema de fondo que origina los robos, esto es el tráfico de drogas.






