O’Higgins de Rancagua se encamina hacia el cierre de la Liga de Primera en una temporada que puede terminar con alegrías o tristezas, dependiendo de cómo se resuelvan los distintos frentes que disputa el Capo de Provincia.
Los dirigidos por Lucas Bovaglio están instalados en la final de la Copa de la Liga, programada para el 14 de noviembre en el Estadio Santa Laura, además de encontrarse clasificados a las semifinales de la Copa Chile.
Sin embargo, la realidad en la Liga de Primera es muy distinta. A falta de cinco partidos para el término del campeonato, los celestes se encuentran a cinco puntos de los puestos de descenso, luego de empatar frente a Cobresal, rival directo en la lucha por la permanencia.
Frente a este escenario, Gerardo Silva, exentrenador de O’Higgins, analizó el presente del equipo y cuestionó las decisiones adoptadas durante su participación en los torneos internacionales.
“Cuando el equipo estaba de manera magnífica en lo que son los torneos internacionales, siempre creí que se estuvo descuidando el torneo local”, puntualizó, asegurando que disputar varias competencias simultáneamente representaba una dificultad para un plantel como el celeste.
“Hubo un momento en que llevábamos tres meses de torneo y estaban cuidando jugadores, que yo no entiendo para qué ni por qué”, manifestó. “En algunas oportunidades hizo descansar, yo diría que exageradamente, a algunos jugadores y eso a mí en ese minuto no me gustó. Hoy día ya estamos inmersos en una situación difícil”, afirmó.
Silva también apuntó a la salida de dos figuras importantes del plantel: Martín Sarrafiore y Francisco González. A su juicio, sus partidas afectaron al equipo, pese al buen momento que han mostrado otros jugadores. Respecto de los fichajes realizados a mitad de temporada, el exentrenador afirmó: “Yo creo que no son los reemplazantes naturales de los dos jugadores que partieron”, señaló.
Luego agregó: “Creo que son incorporaciones más que refuerzos. Creo que era para cumplir en el campeonato local y ellos (los dirigentes) seguramente pensaron que con eso bastaba y la verdad es que no ha sido así”.
Pese a las dificultades en el torneo nacional, Silva considera que O’Higgins todavía tiene opciones de cerrar la temporada con un resultado positivo, mediante la obtención de alguno de los títulos que disputa y la posibilidad de volver a una competencia internacional. “Estamos en una línea muy delgada, que puede pasar cualquier cosa”, expresó.
El exentrenador también destacó el actual plantel celeste, al que considera un equipo equilibrado. Sin embargo, sostuvo que, si consigue clasificar a un torneo internacional, será necesario incorporar nuevos refuerzos.
El factor emocional
Las emociones también han marcado la campaña de O’Higgins. Para Silva, este escenario también tiene consecuencias en el rendimiento de los jugadores y del cuerpo técnico. “Hay que entender que las situaciones que ha vivido el club durante el año son diversas, son estresantes incluso. Jugar con Boca Juniors no era nada fácil. Y terminar eliminado de la manera que quedó eliminado, lógicamente que afecta”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que “el entrenador está inserto en este tipo de variables que también le afectan. Y después te encuentras con que estuviste a punto de dejar a Boca Juniors fuera de la Copa Sudamericana y finalmente ahora te encuentras peleando para no descender”, agregó.
Finalmente, Silva apuntó: “Cuando Bovaglio y los futbolistas ven que Boca está jugando la final de la Copa Sudamericana y que ellos estuvieron a punto de dejarlo fuera, lógicamente que vienen sentimientos encontrados”, concluyó.






