Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Mama, una fecha que busca generar conciencia sobre una de las enfermedades que más afectan a las mujeres y reforzar la importancia de los controles médicos. En Chile, el cáncer de mama constituye la primera causa de muerte por cáncer en la población femenina, según información de ChileAtiende.
En este contexto, la detección temprana cumple un papel fundamental, ya que permite identificar alteraciones antes de que la enfermedad avance y aumenta las posibilidades de acceder a un tratamiento oportuno. Sin embargo, todavía existen creencias equivocadas que pueden retrasar la consulta médica.
Uno de los principales mitos es que el cáncer de mama siempre provoca dolor o aparece únicamente en personas con antecedentes familiares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que muchos tumores pueden desarrollarse sin molestias y que la mayoría de las mujeres diagnosticadas no tiene antecedentes familiares conocidos de la enfermedad.
Entre las principales señales de alerta se encuentran la aparición de bultos en las mamas o axilas, cambios en el tamaño o forma del pecho, alteraciones en la piel, hundimiento del pezón y secreciones anormales, especialmente si contienen sangre. Ante cualquiera de estas manifestaciones, se recomienda acudir a un profesional de salud, incluso si no existe dolor.
Otro aspecto importante es que el autoexamen no reemplaza la mamografía. Si bien conocer el aspecto habitual de las mamas permite reconocer cambios, este examen de imágenes puede detectar lesiones antes de que sean perceptibles al tacto.
En Chile, las mujeres de entre 50 y 59 años tienen acceso a una mamografía preventiva sin costo cada tres años, independientemente de si pertenecen a Fonasa o Isapre. Además, pueden solicitar el procedimiento sin necesidad de presentar una orden médica, de acuerdo con la legislación vigente.
Un derecho laboral que no todas conocen
Más allá de la prevención médica, la legislación chilena contempla un beneficio que busca facilitar el acceso a estos controles. Se trata del artículo 66 bis del Código del Trabajo, que establece el derecho a medio día de permiso laboral remunerado, una vez al año, para realizarse exámenes preventivos como la mamografía, el papanicolau o el examen de próstata.
Este beneficio está dirigido a trabajadores y trabajadoras con contratos superiores a 30 días. Para solicitarlo, deben informar a su empleador con una semana de anticipación y presentar posteriormente un comprobante que acredite la realización del examen.
Además, cuando corresponda, el permiso debe considerar el tiempo necesario para trasladarse hacia y desde el centro médico. La jornada utilizada se considera trabajada para todos los efectos legales, por lo que no corresponde descontarla de la remuneración.
Por otra parte, el cáncer de mama se encuentra incorporado en las Garantías Explícitas en Salud (GES), que contemplan cobertura para personas desde los 15 años con sospecha o diagnóstico de la enfermedad. Entre sus garantías se establece un plazo máximo de 45 días para el diagnóstico, bajo las condiciones definidas por el sistema.
Así, la conmemoración de este 19 de octubre no solo busca generar conciencia sobre los síntomas y factores de riesgo, sino también recordar que conocer los derechos de atención y prevención puede marcar una diferencia en el diagnóstico oportuno de la enfermedad.






