Una solución tecnológica desarrollada y adaptada especialmente para las condiciones de la operación subterránea, está permitiendo a Codelco División El Teniente transformar la forma en que se realizan los destranques de piques de traspaso en el nivel Teniente 7.
Se trata de un equipo Water Cannon (cañón de agua), que mediante un sistema de alta presión permite remover obstrucciones a distancia, evitando la exposición directa de trabajadores a zonas de riesgo. La innovación ya se utiliza en cerca del 70% de los destranques realizados en este nivel de la mina.
Los piques de traspaso son infraestructura fundamental para la continuidad del proceso productivo, ya que permiten el descenso del mineral hasta los carros del Ferrocarril Teniente 8 en un nivel inferior de la mina, que posteriormente lo traslada hacia la superficie. Con todo, el flujo puede verse interrumpido por el atasco de rocas de gran tamaño (colpas) o material adherido a las paredes, haciendo necesario intervenir para recuperar la continuidad del proceso.
Tradicionalmente, estas labores requieren el uso de explosivos, cuadrillas de trabajadores, vehículos y la segregación del área, además de los tiempos asociados a la liberación de gases y las verificaciones posteriores. Con la incorporación del Water Cannon, esta dinámica cambia: el trabajo puede ejecutarse con agua a presión y a distancia, disminuyendo la participación directa de las personas en la zona de intervención y mejorando los tiempos de ejecución.
“El uso de explosivos es un riesgo y requiere el aislamiento del sector. El Water Cannon, en seguridad, saca a la persona de la exposición y hace más eficiente el destranque de los piques de traspaso”, explica Mauricio Paz, jefe de proceso en Teniente 7.
Una solución desde la operación
La implementación de esta tecnología fue posible gracias al trabajo colaborativo de distintas áreas de División El Teniente, entre ellas Operaciones, Mantenimiento, Ingeniería de Minas y Seguridad y Salud Ocupacional, junto al proveedor del equipo.
El desafío implicó adaptar técnicamente un equipo que originalmente había sido diseñado para realizar descuelgues de zanjas en niveles de producción. Para utilizarlo en el destranque de piques de Teniente 7 fue necesario desarrollar modificaciones, realizar pruebas y generar aprendizajes directamente en terreno.
El resultado ha permitido incorporar una nueva alternativa para abordar estas obstrucciones, con un enfoque que combina seguridad, continuidad operacional y eficiencia.
“Como área de Mantenimiento, hemos logrado darle una segunda vida al equipo, integrando tecnología, capacidad y conocimiento multidisciplinario para poder lograr objetivos en común”, señala Felipe Gálvez, ingeniero de la Superintendencia de Mantenimiento Mina de División El Teniente.
Un cambio cultural
El vehículo cuenta con un estanque de 11.000 litros de agua, capacidad que permite realizar hasta tres destranques, además de una bomba de alta presión. A esto se suman seis cámaras que proporcionan una visión de 360° al operador, facilitando el manejo y los desplazamientos al interior de la mina.
Sus impulsores destacan además, que este equipo no implica un consumo adicional de agua fresca, ya que ocupa agua industrial reutilizada, que es procesada previamente en la Planta de Tratamiento y luego retorna a la red para su uso en los distintos niveles del yacimiento.
Para quienes realizan esta labor, uno de los principales cambios está relacionado con la disminución de la exposición a riesgos propios de la intervención.
“Usar agua a presión nos da la tranquilidad de no usar explosivos ni exponer a los compañeros a la caída de piedras. Dejamos que el equipo haga el trabajo, estamos totalmente fuera del riesgo y mantenemos el proceso activo y seguro”, comenta Yonathan Olivares, operador experto de la Gerencia de Minas.
En la misma línea, Diego Arce, jefe de Unidad de Teniente 7, destaca que la incorporación de esta solución representa también un cambio en la manera de abordar históricamente este tipo de tareas: “Estamos haciendo un cambio cultural, sacando el explosivo que está en el ADN del minero”.
Actualmente, División El Teniente trabaja en la estandarización de una segunda unidad para incorporarla a la operación. Mientras tanto, el primer Water Cannon continúa realizando destranques con agua a presión, contribuyendo a mantener la continuidad del flujo de mineral y, al mismo tiempo, a reducir la exposición de las personas a condiciones de riesgo.






