Un nuevo marco de protección para las personas mayores comenzó a tomar forma en el país tras la reciente publicación de la Ley 21.822 sobre Personas Mayores y Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, una normativa que tendrá especial impacto en regiones como O’Higgins, donde el envejecimiento de la población avanza con fuerza.
La ley reconoce 15 derechos específicos, entre ellos el trato digno, la autonomía, acceso a la salud, participación comunitaria, trabajo, conectividad, acceso a la justicia y una vida libre de violencia. También incorpora herramientas para abordar situaciones de abandono social y fortalece el rol del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA).
La realidad regional ayuda a dimensionar su importancia. Según datos del Censo 2024, Pumanque registra 1.409 personas de 60 años o más entre sus 4.559 habitantes, lo que equivale al 30,9% de su población, situándola entre las comunas del país con mayor proporción de personas mayores.
Además, la comuna presenta un índice de envejecimiento de 210,6, es decir, existen cerca de 211 personas mayores por cada 100 menores de 15 años, reflejando con claridad el cambio demográfico que enfrentan especialmente los territorios rurales de O’Higgins.
Frente a este escenario, el seremi de Desarrollo Social y Familia de O’Higgins, Cristian Flores, destacó el cambio de enfoque que introduce la nueva legislación.
“En una región como O’Higgins, donde el envejecimiento de la población es una realidad cada vez más presente, la Ley 21.822 representa un cambio muy importante, pasamos de mirar a las personas mayores principalmente como beneficiarias de políticas públicas a reconocerlas como sujetos plenos de derechos. Esta normativa establece 15 derechos específicos y obligaciones concretas para el Estado, avanzando en materias tan relevantes como el trato digno, la autonomía, la protección frente al abandono y la violencia, la salud, la participación y la inclusión digital”.
Desde SENAMA, su directora nacional subrogante, Karen Caiceo, ha relevado que la normativa busca consolidar un cambio de paradigma en la forma en que el Estado y la sociedad se relacionan con las personas mayores, avanzando desde una mirada principalmente asistencial hacia su reconocimiento como titulares plenos de derechos.
Más allá del reconocimiento legal, uno de los principales retos estará en cómo estos derechos se materialicen en las distintas comunas de la región, especialmente en aquellas con una población más envejecida y mayores dificultades de acceso a servicios.
En esa línea, Flores sostuvo que “nuestro principal desafío en O’Higgins será que esos derechos se traduzcan efectivamente en la vida cotidiana de las personas. Eso exige fortalecer la coordinación entre SENAMA, municipios, salud y los distintos servicios públicos, mejorar el acceso a los cuidados y reducir las brechas territoriales y digitales”.
La legislación también contempla la elaboración de una Política Nacional de Envejecimiento y el fortalecimiento territorial de SENAMA mediante direcciones regionales. La ley entrará en vigencia doce meses después de su publicación, abriendo el desafío de convertir este nuevo marco de derechos en medidas concretas para una población que, particularmente en comunas como Pumanque, representa una parte cada vez mayor de la comunidad.






