En un esfuerzo por profesionalizar su imagen institucional, el Club Colchagua atraviesa un proceso de reestructuración clave. Maximiliano González Mosqueira, secretario de la Corporación Colchagua Club de Deportes, detalló los pormenores de la creación de una nueva Sociedad Anónima y el rol vital que cumple la Corporación en la formación de los futuros talentos de la región.
La creación de la nueva sociedad no fue un proceso azaroso, sino una respuesta directa a la necesidad de sanear el futuro administrativo del club. Según explica González, la administración de la S.A., operada bajo el nombre de «Herraduros SADP», arrastraba una serie de multas de la Comisión Mercados Financieros (CMF) que dificultaban la gestión profesional.
Ante este escenario, la directiva liderada por Enrique Vera, presidente del Club Colchagua S.A., impulsó la propuesta de «partir de cero». Aunque la nueva sociedad se inscribió en enero, la cesión del contrato de derechos federativos se hizo efectiva el pasado 9 de junio tras la aprobación de la Asamblea de Socios, cumpliendo estrictamente con los requisitos legales y estatutarios del club. Pero a pesar de la creación de la nueva sociedad aún no aparece vigente en la página web de la CMF.
Como salvaguarda de esta alianza, la Corporación cuenta ahora con dos directores en la mesa directiva de la Sociedad Anónima, elegidos directamente por la base social.
La Corporación el corazón social y formativo del club
Mientras la Sociedad Anónima se enfoca en la administración del primer equipo, la Corporación Colchagua Club de Deportes entidad original y «dueña» de la institución asumió la responsabilidad total del fútbol formativo. Este modelo diferencia a Colchagua de la administración centralizada de otros clubes.
Actualmente, sus funciones operativas y sociales se concentran en:
- Fútbol Formativo: Gestión integral de las divisiones inferiores, abarcando categorías desde la Sub-10 hasta la Sub-20.
- Desarrollo de Talento: Administración deportiva de aproximadamente 250 niños y jóvenes de toda la región.
- Autogestión Financiera: Coordinación de la subvención municipal, recaudación en quioscos y casinos durante los partidos del primer equipo, emisión de bonos de cooperación y convenios con auspiciadores.
- Logística y Competencia: Administración de los apoyos de la ANFP para transporte, alimentación y hotelería en las categorías Sub-13 a Sub-20.
- Representación Societaria: Resguardo de los derechos de los socios dentro de la mesa directiva de la S.A.
El desafío financiero en la cantera
Mantener este semillero regional no es tarea sencilla. Tras el ascenso al fútbol profesional, la ANFP comenzó a subvencionar gastos logísticos únicamente para las categorías desde la Sub-13 en adelante. Por ello, el financiamiento de las series menores (Sub-10 a Sub-12) recae exclusivamente en las arcas de la Corporación.
El reto para este año se incrementó debido a una rebaja del 40% en la subvención municipal. Para suplir esta carencia, el directorio y sus colaboradores realizan un trabajo voluntario para generar ingresos a través de:
- Operación de quioscos y casinos en los partidos del primer equipo.
- Emisión de bonos de cooperación.
- Alianzas estratégicas y canjes con auspiciadores locales.
Un llamado a la identidad y a la comunidad
González recalca que la Corporación es el alma original de la institución e invita abiertamente a la comunidad a sumarse como socios, participar en las asambleas y educarse sobre la labor del club:
«Las puertas están abiertas para que la gente pueda elegir a sus representantes y estar informada de primera fuente», señala el dirigente.
En una época donde el fútbol profesional suele distanciarse de su arraigo comunitario, Colchagua apuesta por sostener su identidad desde sus bases, demostrando que el éxito del primer equipo nace de las canchas de formación.






