La Municipalidad de Mostazal informó de la realización de talleres de Manicure y Barbería, impulsados por la Oficina de la Juventud de la Municipalidad de Mostazal, iniciativa que culminó con la certificación de 41 jóvenes de la comuna. Esto con el objetivo de ampliar las oportunidades de emprendimiento en la comuna.
En esta ocasión, 23 participantes finalizaron el Taller de Manicure y 18 el de Barbería, completando un proceso formativo que les permitirá potenciar sus conocimientos, generar ingresos y proyectar nuevas oportunidades para su futuro.
La alcaldesa de Mostazal, Verónica Arroyo, destacó que estas iniciativas buscan entregar herramientas concretas para el desarrollo de las juventudes de la comuna: «Hoy concluimos el taller de Manicure y también el de Barbería, que ya va en su tercera versión. Aquí no solamente entregamos espacios para recrearse, sino también habilidades para la vida y para el futuro, donde cada uno pueda tener una herramienta no solo para aprender, sino también para surgir y que incluso pueda transformarse en una posibilidad económica para su vida. Estamos muy contentos como municipio de entregar estas opciones a nuestros jóvenes y de seguir progresando juntos como comuna».
La iniciativa también fue valorada por Vicente Ibarra, alumno certificado del Taller de Barbería, quien destacó el significado que tuvo este proceso para su vida: «Créanme que este taller fue de las mejores cosas que me han pasado. Es un proceso que no todos se atreven a vivir, pero que todos pueden lograr con constancia, disciplina y ganas de seguir adelante. Hoy termino con muchas más herramientas para mi futuro».
Para el monitor del Taller de Barbería, Ignacio Retamales, el mayor logro fue ver el crecimiento de los participantes desde el inicio del curso: «Fue un lindo proceso. Llegaron sin saber nada y hoy terminan este primer ciclo sabiendo cortar el pelo y preparados para poder trabajar. Eso era lo que buscábamos: que este oficio pudiera convertirse en una herramienta para generar ingresos. Hay muchos jóvenes a quienes esto les va a servir muchísimo y por eso en agosto comenzamos nuevos ciclos con más alumnos».
En tanto, la monitora del Taller de Manicure, Milca Montecinos, destacó el vínculo que logró construir con las participantes durante el proceso formativo. «Al principio fue un proceso difícil porque me sentía insegura, pero después me fui soltando con las chicas y todo se dio de muy buena manera. Me encantó vivir esta experiencia con ellas y estoy muy feliz de continuar este segundo semestre con nuevos grupos».
Por su parte, Leyla Olivero, alumna certificada del Taller de Manicure, aseguró que los aprendizajes adquiridos le serán de gran utilidad para sus próximos desafíos: «Fue una experiencia muy buena porque me permitió aprender y practicar mucho más. Yo quiero seguir estudiando y este taller me ayudó bastante. Además, la profesora es excelente para enseñar; la recomiendo totalmente porque uno aprende cosas que no ve todos los días».






