Para fortalecer los lazos entre estudiantes de distintos niveles y generar una experiencia significativa para quienes pronto finalizarán su etapa escolar, el Colegio Instituto Rancagua llevó a cabo la actividad denominada «Mural de los Sueños», iniciativa que reunió a los alumnos de cursos superiores con sus respectivos ahijados en un lugar de diálogo y reflexión.
La propuesta buscó fomentar el apego al establecimiento, reforzar la identidad institucional y entregar un cierre emocional para quienes están próximos a egresar, al mismo tiempo que permitió a los estudiantes más pequeños compartir con sus padrinos y conocer sus experiencias dentro del colegio.
El eje central de la jornada fue la creación de un gran mural instalado en un espacio exterior del establecimiento. Sobre una base de papel kraft o tela blanca, cada pareja de padrino y ahijado dejó plasmada la huella de su mano derecha utilizando pinturas de distintos colores. La propuesta sugería ubicar la mano del estudiante mayor junto a la del más pequeño, simbolizando el acompañamiento y el vínculo que se construye durante su paso por el colegio.
Además del gesto simbólico, la actividad incorporó un momento de conversación guiada. Los padrinos preguntaron a sus ahijados qué era lo que más les gustaba de su colegio y, posteriormente, compartieron aquello que más extrañarían una vez concluida su etapa escolar. Estas conversaciones permitieron intercambiar experiencias, recuerdos y expectativas.
Como parte del registro, cada pareja escribió sus nombres sobre el mural junto a una palabra o frase breve que resumiera los sueños, anhelos o sentimientos compartidos durante el diálogo. Expresiones como «Aprender jugando» o «La amistad» fueron algunos de los ejemplos propuestos para representar esos momentos de encuentro y reflexión.
La organización también contempló una preparación previa para asegurar el correcto desarrollo de la actividad. Se dispusieron estaciones de lavado con agua, toallitas húmedas y paños para limpiar las manos tras el uso de pintura, además de marcadores permanentes que permitieron completar el mural con los nombres y mensajes de cada dupla participante.
Las imágenes registradas durante la jornada muestran una alta participación de estudiantes de diferentes edades trabajando en conjunto. En ellas se observa a los padrinos acompañando a los más pequeños en distintas actividades, desde la elaboración del mural hasta instancias de dibujo y escritura compartida, favoreciendo un ambiente de colaboración y cercanía entre ambos grupos.
Otra de las actividades desarrolladas permitió que los estudiantes compartieran alrededor de mesas de trabajo, donde realizaron dibujos y otras dinámicas creativas. Estas instancias complementaron el «Mural de los Sueños», ofreciendo nuevos espacios para el diálogo y la interacción, siempre bajo la lógica de fortalecer la relación entre padrinos y ahijados mediante experiencias participativas.
Al reunir a quienes comienzan su trayectoria escolar con quienes están próximos a culminarla, el establecimiento tiene la intención de transmitir valores, experiencias y recuerdos que contribuyan a consolidar una comunidad educativa más cercana, donde el acompañamiento entre generaciones forme parte de la experiencia formativa de cada alumno.








