La poeta Tania Lemarié Silva presentó en Rancagua su nuevo libro “De amores, de oficios en un eterno retorno”, publicación editada por AfterPoetry que reúne una serie de poemas vinculados a la experiencia personal, los afectos y los distintos roles que han marcado su camino.
La actividad se desarrolló en el Salón Samuel Román de la Casa de la Cultura de Rancagua y contó con la participación del dúo de Jazz Karnak, además del lanzamiento del diario poético Valpoesía.
Sobre el origen de esta obra, la autora explicó que el libro nació desde una etapa de transformación personal. “De amores, de oficios en un eterno retorno” nace como consecuencia de un proceso sanador, de transformación y florecimiento personal, desde un tiempo entendido como “Kairós” y no cronológico, sino desde lo cualitativo, como aquel momento apreciado, significativo y fluido para actuar”, señaló.
Una escritura ligada a la experiencia personal
La poeta detalló que la publicación surge tras un periodo de cambios y nuevas experiencias, donde la escritura se convirtió en una forma de expresar distintas dimensiones de su vida.
“Lo que impulsa a reunir estos poemas en un solo libro, fue conjugar mis versos profundos de sentimientos reales y/o imaginarios vivenciales, con mis propios roles”, afirmó Lemarié.
En esa línea, agregó que la obra también recoge aspectos de su identidad y de los distintos oficios que forman parte de su vida. “A envalentarme para expresar lo que implica ser madre, educadora, bombera y por cierto, lo mágico que es-estar-siendo protagonista de un viaje interior, que es un proceso alquímico y de restauración de lo propio”, expresó.
El sentido del “eterno retorno”
Respecto al concepto que da nombre al poemario, Tania Lemarié explicó que este se relaciona con la idea del cambio permanente y los ciclos que atraviesan la existencia.
“El eterno retorno es un concepto fundamental en mi obra”, comentó, vinculándolo con la filosofía de Heráclito y Nietzsche. “Vuelve el amor, el desamor, el dolor, la pérdida, la alegría, la sanación, en un ciclo, una y otra vez… como desafío ético, que nos obliga a ser mejores y como habitualmente declaro, nos impele a ser responsables de nuestra inteligencia, existencia y acción”, sostuvo.
Sobre el cruce entre los oficios y el amor dentro de sus poemas, la autora explicó que ambos elementos aparecen unidos desde una mirada personal. “En mi poemario se cruzan los oficios con la experiencia del amor desde el ‘amor fati’, es decir, que amo mi vida y la vida, lo suficiente para afirmar plenamente mi existencia, incluso, si implica dolor, incertidumbre, pasión, desamor, heridas, proyectos, aprendizajes, deconstrucciones, etc…”, señaló.
Finalmente, al comparar esta obra con sus trabajos anteriores, Lemarié indicó que existe una continuidad en su voz poética. “Es una articulación de la misma voz, quizás ya me siento más segura de mi oficio como poeta”, afirmó.
Asimismo, agregó que su escritura ha sido interpretada como un punto de encuentro entre distintas áreas. “Algunas personas sostienen que mi voz poética es un umbral entre la filosofía (contemplación) y la poesía (experiencia vivida). En lo personal, me hace sentido cuándo se señala que es un viaje iniciático, ya que eso sin lugar a dudas lo fue, es y seguirá siendo para mí”.








