Con la llegada de las bajas temperaturas y el consecuente incremento de las consultas por virus respiratorios, el Hospital de San Vicente de Tagua Tagua ha iniciado una campaña de educación y concientización. La iniciativa busca orientar a los usuarios sobre el funcionamiento de la red de urgencias local, promoviendo un uso responsable de los dispositivos asistenciales para asegurar una atención oportuna a quienes más lo necesitan.
El objetivo central de esta campaña es explicar de manera didáctica el sistema de categorización de pacientes (desde el riesgo vital hasta consultas generales) y dar a conocer las alternativas de atención disponibles en la comuna para evitar que la urgencia hospitalaria colapse con consultas de baja complejidad.
El director del Hospital de San Vicente, Aldo Diez de Medina, enfatizó la importancia de que la comunidad aprenda a identificar la gravedad de sus síntomas antes de acudir al centro hospitalario. «Respecto de los procesos de atención de urgencia para el Hospital de San Vicente, es relevante que nuestros usuarios puedan ir desarrollando hábitos de uso de acuerdo a la complejidad de nuestra urgencia. Si bien existe una categorización para poder proveer la atención de acuerdo a la condición de salud que tiene el paciente, hoy en día, dada la alta demanda y la estrechez de recursos disponibles para los procesos de atención de urgencia, resulta absolutamente relevante que el usuario pueda discernir e identificar cuáles son las mejores opciones para atender sus necesidades de salud», explicó.
El directivo recordó que la comuna cuenta con una red de apoyo que puede resolver de manera más rápida las consultas no urgentes. «Vale la pena hacer mención que para nuestra comunidad está disponible el SAR (Servicio de Alta Resolutividad) en horario no hábil y también hay otros dispositivos de urgencia asociados a la Carretera de la Fruta», detalló Diez de Medina.
El factor Campaña de Invierno y los tiempos de espera
La llegada del invierno altera significativamente el flujo de pacientes. Las patologías respiratorias infantiles y de personas mayores tensionan el sistema de urgencias, lo que repercute directamente en los tiempos de espera para aquellos casos que no representan un riesgo de vida inmediato.
«Desde ese punto de vista, hay que considerar también que hoy en día, iniciando la campaña de invierno y con el aumento de las enfermedades respiratorias, la demanda crece de una forma muy notoria, con ello también los tiempos de espera para solicitudes de atención que están dentro de la categorización C4 y C5. Por lo tanto, ahí es donde se hace más relevante el poder identificar bien cómo resolver estas necesidades», advirtió el director.
Finalmente, el directivo del establecimiento abordó las capacidades de respuesta del hospital ante la alta demanda estacional. «Si bien nosotros como hospital estamos disponibles para atender todas las consultas de nuestros usuarios, es imposible dar resolutividad para todos los casos con la oportunidad que quisiéramos, y eso va a determinar posibles esperas más allá de las que nuestros usuarios tienen dentro de sus expectativas», concluyó, invitando a la ciudadanía a ser corresponsables en el cuidado de la salud pública local.
¿Cómo funciona la urgencia?
Una de las principales herramientas de esta campaña es desmitificar la atención en urgencias. En el Hospital de San Vicente, el orden de atención no se rige por la hora de llegada, sino bajo el Sistema Manchester. Este método internacional de categorización o triage es ejecutado por técnicos paramédicos encargados de clasificar a los usuarios en cinco niveles de gravedad representados por colores:
- Rojo (Nivel 1 – Emergencia Vital): Atención inmediata. Aplica para situaciones de riesgo inminente de muerte como paros cardiorrespiratorios, estados de coma o dificultad respiratoria grave.
- Naranjo (Nivel 2 – Muy Urgente): Riesgo vital o funcional inminente. El paciente requiere una atención médica casi inmediata.
- Amarillo (Nivel 3 – Urgente): El paciente se encuentra clínicamente estable, pero su condición requiere una evaluación médica pronta.
- Verde (Nivel 4 – Menor Urgencia): Condición leve, el paciente puede esperar de forma segura su atención o ser derivado.
- Azul (Nivel 5 – No Urgente): Casos que no revisten urgencia y que perfectamente pueden resolverse en los centros de atención primaria.
El mensaje clave para la comunidad es comprender que priorizar la gravedad del estado de salud por sobre el orden de llegada garantiza una atención oportuna y eficiente para quienes realmente ven comprometida su vida.
Guía práctica para el usuario: ¿Dónde acudir?
- Urgencia Hospitalaria (Servicio de Urgencia): Exclusivo para emergencias de alta complejidad y riesgo vital (Categorías Rojo, Naranjo y Amarillo / Nivel 1 al 3).
- SAR de San Vicente (Servicio de Alta Resolutividad): Diseñado para patologías de mediana y baja complejidad en horario no hábil (tardes, noches, festivos y fines de semana). Cuenta con toma de radiografías y exámenes de laboratorio rápidos.
- CESFAM / Postas Rurales: Para controles de salud, recetas, curaciones o síntomas respiratorios leves y prolongados sin apremio respiratorio (Categorías Verde y Azul / Nivel 4 y 5).






