La escuela Galvarino Valenzuela Moraga de Lolol implementó el programa 4.7, iniciativa que busca ofrecer a niñas y niños de la comuna un espacio seguro y acompañado después de la jornada escolar, en directo apoyo a familias y cuidadores cuyos cuyo tiempo no les permite estar presentes al término de las clases.
El puntapié reunió a autoridades locales, representantes de parlamentarios de la zona, familias, docentes y equipos comunales, marcando un hito para quienes necesitan apoyo en horarios laborales.
El programa combina actividades recreativas, apoyo educativo y cuidado cotidiano, permitiendo que los estudiantes permanezcan en un entorno protegido mientras sus familias trabajan.






