El pasado viernes 13 de marzo, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó dos nuevos casos del virus H5N1 en la zona central del país, específicamente en traspatios de las comunas de Pumanque y Las Cabras. Las confirmaciones corresponden a casos de influenza aviar detectados tras el análisis de muestras realizadas en el laboratorio oficial del organismo en Lo Aguirre, luego de la atención de dos denuncias relacionadas con mortalidad de aves domésticas en ambos sectores.
Estas detecciones en la región de Región de O’Higgins se suman a confirmaciones previas registradas en aves silvestres, específicamente cisnes coscoroba, en el humedal Humedal El Yali, además de casos detectados en San Clemente y posteriormente en la comuna de Nogales, en la región de Valparaíso.
Ante esta situación, el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, explicó que se dio paso a “la eliminación de las aves en el sector, en el predio ubicado y haciendo un área de influencia en el sector afectado de tal manera poder continuar con las muestras en predios vecinos”, señaló la autoridad.
Además, confirmó que el SAG mantendrá presencia en el sector afectado, coordinando acciones con las autoridades sanitarias. En ese contexto, explicó que “se informó al Servicio de Salud para hacer las vacunaciones respectivas y tener una zona sanitaria de vigilancia de tres kilómetros a la redonda”.
Asimismo, detalló que se procederá a la desinfección y limpieza del predio afectado, junto con la realización de un censo en los predios contiguos y la aplicación de encuestas de seguridad y actualización de registros prediales, con el objetivo de realizar la trazabilidad correspondiente durante los próximos días. Además, detalló que se suma “una vigilancia sanitaria en fauna silvestre en los acumuladores de aguas presentes en la zona”.
Según explican especialistas, estos procedimientos responden a la alta tasa de mortalidad que puede provocar la influenza aviar en las aves, la cual puede alcanzar hasta un 100%. No obstante, el riesgo zoonótico (es decir, la probabilidad de transmisión desde animales a humanos) es considerado bajo.
En este contexto, la médica veterinaria Rocío Lagos Fuentes, jefa de carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad de O’Higgins (UOH) y especialista en patología clínica veterinaria y enfermedades transmisibles, advirtió en conversaciones con El Tipógrafo que “el contacto con aves enfermas podría llegar a tener una transmisión sostenida, lo que hace que se podría contagiar de persona a persona. Es raro, pero no es nulo”, explicó la experta.
Asimismo, Lagos entregó una serie de recomendaciones dirigidas a avicultores de todos los tamaños (grandes, medianos o pequeños) ante la presencia de aves sospechosas. Entre las principales medidas, indicó no manipular aves que presenten signos compatibles con la enfermedad, como descoordinación o plumaje erizado. En caso de ser necesario moverlas, recomendó utilizar guantes, mascarillas y protección ocular, además de mantener a las aves en gallineros cerrados y evitar el contacto con aves silvestres.
De igual forma, insistió en la importancia de informar inmediatamente al SAG ante cualquier sospecha de la enfermedad.
Finalmente, la especialista explicó que: “Generalmente la influenza está, siempre está. De hecho, ya tuvimos casos el año anterior, pero por eso siempre el SAG está en vigilancia, porque empieza toda la migración aviar y dentro de esta hay periodos que se tienen que estar mucho más atentos que otros, entre comillas, porque siempre por lo menos lo que es influenza se tiene que estar al tanto de los casos”, concluyó.
Cabe señalar que, al no existir casos positivos en planteles comerciales, Chile mantiene actualmente su estatus sanitario de país libre de influenza aviar altamente patógena.






