Una intensa semana de gestiones protagonizaron los gremios de transporte urbano y rural de la Región de O’Higgins. Durante la semana se reunieron con el gobernador y diputados. Este lunes, el turno fue del seremi de Transporte y Telecomunicaciones Julio Gutiérrez, completando una ronda de acercamiento institucional que busca una salida a la crisis tarifaria que afecta al sector.
Sin subsidios y con el petróleo al alza
El punto de partida del conflicto es la ausencia total de apoyo estatal para el transporte rural de la región. José Luis Nova, presidente de la Federación Rural de Transporte explica que, a diferencia de la movilización urbana regulada, los operadores rurales deben financiar su funcionamiento íntegramente con lo que recaudan en boleto, lo que los deja sin amortiguador ante cualquier alza de costos.
«Lo que tiene que entender la comunidad es que el transporte público rural de la región es autosustentable, no tenemos ningún tipo de subsidio para la operación. Cuando no tenemos la capacidad de recaudar esos recursos, se hace incompatible poder hacerlo.»
Fue precisamente eso lo que ocurrió cuando el precio del petróleo comenzó a subir. Nova señala que el combustible es el insumo fundamental para operar y que, ante la urgencia, no hubo otra alternativa que trasladar ese aumento directamente a las tarifas, las que terminaron subiendo un 30% respecto a los valores anteriores.
«Debido a que nosotros necesitamos petróleo, que es nuestro insumo básico, para poder movilizar las máquinas, tuvimos que, por razón de la urgencia, alzar las tarifas. En general, las tarifas han alzado un 30% respecto a las tarifas antiguas.»
El aumento generó un impacto doble, descontento en los usuarios y una caída en la cantidad de pasajeros que, a su vez, obligó al gremio a reducir la operación. Nova reconoce el malestar de la comunidad, pero advierte que la situación era insostenible de otra manera.
«Se ha demostrado un descontento, nosotros lo entendemos. Al subir las tarifas también notamos una disminución de pasajeros. Tuvimos que sacar algunos servicios que operábamos hacía Navidad, por ejemplo. También tuvimos que suspender los servicios que íbamos a Pichilemu.»
En este contexto de urgencia es que el gremio intensificó sus gestiones esta semana. El encuentro de este lunes con el seremi Julio Gutiérrez fue el más reciente de esa ronda, y Nova lo evaluó como una instancia positiva, destacando especialmente el perfil técnico y la disposición de la autoridad regional.
«La reunión con la autoridad regional fue bastante buena. Se nota que técnicamente tiene un buen manejo y que está con ánimo de trabajar en conjunto con nosotros. Destaco la voluntad, que hay voluntad de ambas partes, de esta misma manera se muestra preocupado por la situación, por nosotros y por los pasajeros.»
Sin embargo, el dirigente aclaró que la definición concreta del subsidio no está en manos de la autoridad de la cartera. Las bases de postulación, los montos y la forma en que se aplicará el mecanismo de apoyo deben llegar desde el ministerio de Transporte en Santiago, y el gremio aún espera esa información para evaluar si se ajusta a su realidad.
«Tenemos que esperar a que desde el ministerio en Santiago manden las bases de postulación, cómo van a ser los montos y cómo se va a aplicar esto, para nosotros poder analizarlo y ver si está de acuerdo con la realidad que estamos viviendo.»
Según lo que trascendió en la reunión del lunes 30 de marzo, el primero de abril marcaría el inicio de la entrega de información concreta sobre el subsidio. El presidente del transporte rural dice que confía en que esa fecha se cumpla y que los datos que lleguen desde Santiago reflejen los costos reales del sector.
La posición del gremio frente a ese escenario es clara. Nova sostiene que si el subsidio es suficiente, las tarifas volverán a los valores anteriores y los recorridos suspendidos podrían retomarse. «Si el gobierno, a través de la autoridad ministerial nos da buenas noticias y vamos a tener subsidios que son acorde a la realidad, obviamente se volvería a tener las tarifas que teníamos antes de este hecho», cerró el dirigente.
Así se completó una semana de gestiones ante distintas autoridades regionales. Ahora aguardan que desde el nivel central se defina los montos y condiciones del subsidio, mecanismo que será determinante para evaluar si el transporte rural de O’Higgins puede revertir los aumentos de tarifas y retomar los servicios que debió suspender.






