Un informe difundido por el Observatorio Laboral de O’Higgins advirtió una brecha persistente en la inserción laboral juvenil en la región. Según el análisis correspondiente al trimestre septiembre–noviembre de 2025, la tasa de ocupación de personas entre 15 y 29 años llegó al 40,5%, cifra que se ubica 14 puntos porcentuales por debajo del promedio total regional, que alcanzó un 54,5%.
El estudio, desarrollado por el Observatorio —iniciativa de la Subsecretaría del Trabajo ejecutada por la Universidad de O’Higgins— se conoce en un periodo marcado por el aumento estacional del empleo juvenil durante el verano, fenómeno que se concentra principalmente en labores de corta duración en sectores como la agroindustria, el comercio y el turismo.
En materia de ingresos, el informe señala que el promedio mensual de los jóvenes ocupados en la región alcanza los $444.918, monto inferior al promedio regional y que refleja, de acuerdo con los datos recopilados, una inserción laboral mayoritariamente asociada a empleos temporales y de menor estabilidad.
Barreras de acceso al empleo juvenil
Consultado por las brechas detectadas en el informe del Observatorio Laboral, el seremi del Trabajo y Previsión Social de O’Higgins, Jaime Chamorro, señaló que una de las principales dificultades para la inserción laboral juvenil se relaciona con el cambio en la centralidad del trabajo agrícola para las nuevas generaciones.
“Actualmente, la principal barrera para el acceso de los jóvenes al empleo en nuestra región es el cambio en la centralidad de la actividad agrícola para ellos, rubro esencial para nuestra economía regional; un fenómeno económico, social y cultural que implica que para los jóvenes es cada vez más escaso proyectar una carrera o un proyecto de vida que implique dedicarse a la agricultura”, afirmó.
El seremi citó el estudio del Observatorio Regional de O’Higgins titulado Oferta educativa y su vinculación con los requerimientos del sector silvoagropecuario en la región de O’Higgins, donde se indica que “las transformaciones en el agro nacional y regional avanzan de manera acelerada, cambiando el panorama productivo y laboral”, y que estos procesos han influido “en la escasez de mano de obra disponible, lo que viene a agudizar el consabido desinterés por el trabajo agrícola, especialmente en los grupos más jóvenes”.
Chamorro agregó que esta visión también es recogida por la Estrategia Regional de Desarrollo 2024–2036, elaborada junto al Gobierno Regional y la Universidad de O’Higgins, la cual señala que “frente al envejecimiento tendencial que se registra especialmente en las zonas rurales, los propios habitantes plantean la necesidad de retener a jóvenes en los territorios con el fin de preservar la vitalidad de las comunidades a través de iniciativas específicas de emprendimientos y usos de tecnologías para la producción local”.
Medidas y alcance de las políticas públicas
Respecto de las acciones impulsadas desde la cartera para enfrentar esta brecha, el seremi explicó que “la principal herramienta con la que mejoramos la empleabilidad formal en los jóvenes no sólo en O’Higgins, sino que en todo el país, es el proyecto de ley que crea un nuevo sistema de Subsidio Unificado al Empleo”.
Según detalló, el proyecto “consiste en focalizar, modernizar y unificar el actual sistema de subsidios, fragmentado y sin reformas desde hace 20 años, optimizando recursos que alcanzan cerca de $200.000 millones”, y está orientado no solo a jóvenes, sino también a mujeres, personas mayores de 55 años, personas con discapacidad y Pymes.
En relación con los ingresos promedio que muestra el informe del Observatorio, Chamorro señaló que “la estructura ocupacional, tanto nacional como regional, tiene dificultades para la incorporación de jóvenes”, considerando además que muchos priorizan otras actividades como los estudios de educación media y superior. En ese sentido, sostuvo que “los bajos ingresos y las dificultades de incorporación de los jóvenes al empleo son condiciones estructurales del mercado del trabajo”.
Sobre la alta estacionalidad del empleo juvenil, el seremi indicó que, además del Subsidio Unificado al Empleo, “políticas intersectoriales como la articulación entre la enseñanza media-técnica y la educación superior universitaria – técnico profesional con el sector público y privado” permiten avanzar hacia inserciones laborales acordes al Trabajo Decente, con empleos formales y acceso a la seguridad social, especialmente para trabajadores jóvenes.






