Javiera Barrera Calderón volvió a Chile con una mezcla de orgullo y claridad sobre lo que deberá ajustar en su carrera. La atleta de culturismo en categoría Wellness y entrenadora de rugby participó en el Natural Olympia 2025, realizado en el Golden Nugget Hotel & Casino de Las Vegas, Nevada, entre el 6 y el 9 de noviembre de 2025, donde obtuvo un meritorio cuarto lugar en su primera experiencia profesional. Su paso por Código Deportivo de El Tipógrafo permitió conocer en detalle cómo se gestó esa competencia marcada por algunos contratiempos y aprendizajes.
Presión previa y una preparación interrumpida
Antes de viajar, Barrera debió compatibilizar entrenamientos, clases y múltiples actividades realizadas para reunir los recursos económicos necesarios. Ese ritmo, sumado a la exposición pública que tuvo en las semanas previas, le pasó la cuenta.
“Fue todo difícil, pero me sirvió bastante verme bajo presión y regularme emocionalmente. Fue muy agobiante no saber si iba o no, y que me preguntaran a cada rato”, señaló.
A eso se sumó la incertidumbre por la Visa y la ausencia de un sponsor que financiara el proceso. “No descansaba, no tenía tiempo para mis cardio. Mis comidas las cumplía, pero no era el mismo tiempo que tenía antes entre entrevistas, clases y entrenamientos”, dijo.
El desgaste la llevó incluso a cuestionar si debía competir este año. Las dudas, sin embargo, no frenaron el avance del proceso, que terminó transformándose —como explica ella— en una “bola de nieve” difícil de detener.
Un viaje lleno de cambios de vuelo y largas esperas
El trayecto hacia Estados Unidos se convirtió en uno de los puntos más complejos. La atleta relató que vivió cambios de avión, cierre de conexiones y demoras que terminaron extendiendo el viaje por horas.
“Nos bajaron del avión porque faltaba el segundo piloto. Después encontramos un vuelo recién a las seis de la mañana”, recordó.
La prolongada espera también afectó su preparación física de cara a la competencia. “Entre aeropuertos me quitaban el agua. En ese proceso uno tiene que hidratarse y después ir bajando el consumo para que la piel se pegue. No llegué con la definición para mostrar bien la musculatura”, comentó.
A Las Vegas arribó cerca de las 7:30 de la mañana, el mismo día en que debía realizar la inscripción oficial. “Llegamos y nos fuimos directo al hotel, ultracansadas. Ese fue un factor también”, afirmó.
La falta de descanso no fue el único obstáculo. Una vez en el recinto de competencia, la dificultad para comunicarse con los jueces —por el inglés— generó confusión al momento de ejecutar las poses obligatorias.
“El inglés fue difícil. Entrar al escenario también. Venía cansada y no entendía lo que me decían los jueces. Me iba moviendo a medida que se movían las otras”, relató. Ese desfase terminó siendo decisivo, ya que la atleta se dio cuenta sobre la marcha de que estaba posando distinto al resto. “Fui la única que estaba posando mal”, reconoció.
Aun así, valoró que una competidora mexicana que había conocido en Argentina la ayudara en el proceso de registro y organización dentro del certamen.
Lo que viene: Estudiar, medir nivel y volver con otra preparación
Pese a las dificultades, Javiera Barrera obtuvo un tremendo cuarto lugar entre más de una decena de competidoras, un resultado que considera positivo dentro del contexto vivido. “No es malo un cuarto lugar, pero venía con la media racha”, expresó.
De regreso en Chile, ya proyecta los próximos pasos de su carrera. Su idea es competir en otras federaciones, medir nivel durante un año y luego volver a una competencia internacional con más preparación. También planea estudiar ciencias del deporte y fortalecer su manejo del inglés.
“Me voy a dar como dos añitos, por así decirlo, para volver a esta misma competencia. Ahora voy con experiencia, con un poquito más de sabiduría y madurez”, explicó.
Javiera cerró la conversación destacando la importancia de difundir disciplinas como el culturismo, que en Chile siguen creciendo y requieren un alto esfuerzo personal y económico por parte de sus deportistas.







