PUBLICIDAD
Columnas de Opinión

DC: Un Aniversario Esperanzador

JUEVES, 30 DE JULIO DE 2020

su fundación obedece al deseo de diversos políticos, dirigentes sociales y gremiales, como así también de parte de integrantes del clero católico con conciencia social, de dar forma a un partido político que fuera alternativa al socialismo y capitalismo.


PUBLICIDAD

El 28 de Julio de 1957, producto de la fusión de la Falange Nacional y diversos grupos social cristianos nace el Partido Demócrata Cristiano. El nacimiento de este partido no fue producto de la improvisación o de la ambición de algunas personas con codicias políticas particulares, sino que su fundación obedece al deseo de diversos políticos, dirigentes sociales y gremiales, como así también de parte de integrantes del clero católico con conciencia social, de dar forma a un partido político que fuera alternativa al socialismo y capitalismo, tendencias políticas y económicas, que no satisfacían las necesidades y esperanzas de una sociedad más justa, que esperaban implementar los movimientos social cristianos. De hecho, el símbolo de este nuevo partido fue y sigue siendo una flecha que atraviesa victoriosa, en forma racional y no sanguinaria, al capitalismo y socialismo marxista.

Pocos partidos políticos actuales tienen el sustento ideológico y doctrinario que la Democracia Cristiana ostenta. De hecho, la ideología de la DC se nutre del pensamiento de filósofos como: Jacques Maritain: “El Estado no tiene otro fin que asegurar el bien común. Esto es distinto que la suma de los intereses particulares (…), el poder político se legitima si esta, al servicio de las personas”. Enmanuel Mounier: “Considera a las personas como autónomas y subsistentes, pero sin dejar de lado que es esencialmente un ser social (…). El Estado es un medio, y la persona el fin”.

En Chile también influyeron en el pensamiento democratacristiano, sacerdotes con el Obispo Manuel Larraín y Oscar Larson. También es
notable el aporte ideológico de políticos como: Eduardo Frei Montalba, Radomiro Tomic, Bernardo Leighton, Francisco Orrego, Jaime Castillo, y tantos otros que ayudaron a convertir a la DC, durante un tiempo, a ser en uno de los partidos más grandes de la historia política del país.

Hoy la Democracia Cristiana, vive momentos difíciles pero prometedores. Debe acomodarse en un cuadro político chileno diversificado y con muchos caudillismos ambiciosos y sin mucho sustento ideológico serio. Sin embargo, el hecho de ser un partido dialogante, hoy tiene sus ventajas, sobre todo con una ciudadanía empoderada, que busca soluciones con firmeza, pero qué en su inmensa mayoría, quiere que los cambios se hagan
en forma pacífica, con respeto a los derechos de las personas y sin poner en peligro la democracia. Es en este escenario en que la DC pude tener una oportunidad de erigirse como un partido que interpreta este sentir popular. Para ello, se requiere, como antes, en los momentos de gloria, tener líderes convencidos de los ideales socialcristianos, que dejen de lado sus intereses personales, que interpreten y encuentren soluciones las necesidades de la ciudadanía. La búsqueda de un perfil propio, no debe dejar de lado los
acuerdos y alianzas con otros partidos, sobre todo si se busca con ello, el logro del bienestar de todas las personas sin excepción.



Acerca de José Álvarez:
Nacido el 2 de septiembre de 1950 en Quillón, VIII región. Casado, tres hijos. Profesor de enseñanza media de historia y geografía, titulado en la Universidad de Chile, Santiago. Ejerció como profesor por 30 años en el actual Liceo de Adultos Francisco Tello y en el Instituto O”higgins de Rancagua. A ocupado los cargos de presidente del Colegio de Profesores de Rancagua y Seremi de Educación de la Región de O'Higgins. Tiene un post título en Administración Escolar y realizó una pasantía en la Universidad de Extremadura en la ciudad de Cáceres, España. Presidente de la DC de Rancagua 2019-2022.
PUBLICIDAD
Comentarios

Cargando...
PUBLICIDAD
Loading...