La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, solicitó formalmente al Gobierno del Presidente José Antonio Kast la eliminación de los feriados irrenunciables en el país. Tras reunirse con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, la líder gremial argumentó que estas restricciones generan una «merma importante» en la actividad económica y fomentan el comercio informal.
Si bien la ofensiva empresarial apunta a los días 1 de enero (Año Nuevo), 1 de mayo (Día Nacional del Trabajo), 18 de septiembre (Fiestas Patrias), 19 de septiembre (Día de las Glorias del Ejército y 25 de diciembre (Navidad), la medida suma a la petición las festividades de Semana Santa (los próximos 3 y 4 de abril) y los próximos procesos electorales municipales de 2028. Esto ocurre luego que el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, pidiera al retail cerrar este Viernes Santo por respeto a los trabajadores más vulnerables.
Desde la CPC respondieron que mantener el comercio abierto garantiza la «libertad de emprendimiento» y mejora las remuneraciones de los trabajadores a través de las comisiones por ventas.
Los gremios, apoyados por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) y la Sofofa, enfatizaron que el cierre forzado —también en periodos electorales— afecta la recuperación económica del país bajo la actual administración.






