Paredones realizó ayer la segunda misa y la procesión en honor a la Virgen de las Nieves, la celebración religiosa y costumbrista más importante de la comuna, en una actividad que reunió a residentes y visitantes por las calles del pueblo.
El recorrido avanzó con la imagen de la patrona, acompañada por agrupaciones locales y familias que se sumaron desde los distintos sectores. La ceremonia fue encabezada por el Obispo de la Diócesis de Rancagua, Monseñor Guillermo Vera, quien participó del oficio religioso y del desplazamiento de la procesión.
La jornada marcó el punto alto del calendario local, que cada año convoca a una amplia participación de vecinos y visitantes en las celebraciones religiosas y en las diversas actividades municipales dispuestas para la comunidad.
En conjunto con la Ilustre Municipalidad de Paredones, la festividad extiende el homenaje a la patrona fuera del templo con una gran feria costumbrista en la Plaza de Armas, la cual reúne espectáculos folclóricos, artesanía y lo mejor de la gastronomía del secano costero.
De esta manera, el evento consolida una tradición histórica y de fe popular profundamente arraigada en la comuna desde sus inicios en 1646, sumando ya más de 380 años de historia en la región.






