El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio registró un leve incremento del 0,1%, acumulando un 2,9% en el año y desacelerando la inflación a doce meses hasta un 3,5%, según reportó hace instantes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El dato estuvo presionado por las alzas en los precios de los alimentos — hortalizas, legumbres y tubérculos (2,6%), frutas de estación (6,6%) y bebidas gaseosas (3,6%)— y el aumento en los costos de la vivienda, marcado por mayores tarifas eléctricas y arriendos —electricidad (2,4%) y arriendo (0,6%)— detalló el organismo.
Sin embargo, estos incrementos fueron compensados por una fuerte caída en la división de transporte (combustibles para vehículos personales con un -9,2%), gracias a las bajas registradas en las gasolinas y el diésel, lo que permitió moderar el indicador general respecto al 4,3% anotado en junio.






