A las 11 horas de este miércoles 22 de julio, de los más de 900 establecimientos educacionales de la Región de O’Higgins —incluyendo jardines infantiles JUNJI e Integra— solo 21 unidades educativas mantienen sus clases suspendidas, según informó la Seremi de Educación.
Los colegios con suspensión se concentran principalmente en la comuna de Las Cabras, además de casos puntuales en Codegua, Graneros, Palmilla y San Fernando. A ellos se suman dos jardines infantiles de JUNJI con suspensión de funcionamiento.
La cifra deja ver una región que, tras el paso del sistema frontal, comienza a recuperar poco a poco su rutina escolar. La situación representa una mejora significativa respecto a la jornada del martes 21 de julio, cuando un total de 59 establecimientos educacionales mantenía sus clases suspendidas pasado el mediodía, producto de las intensas precipitaciones registradas durante la noche del lunes y la madrugada de esa jornada. Las suspensiones se concentraron entonces en las comunas de Pichidegua, Las Cabras, Pichilemu, Navidad y Peralillo, donde se reportaron dificultades de infraestructura y problemas en las vías de acceso a los recintos educativos.
En Peralillo, el agua fue la protagonista de la jornada del lunes. El alcalde Claudio Cumsille explicó que las cifras superaron con creces lo proyectado, obligando a un cambio de planes de último momento.
«Tomamos la decisión de suspender las clases porque las precipitaciones fueron mucho más intensas de lo proyectado. En Peralillo esperábamos entre 10 y 15 milímetros, pero durante la noche se superaron los 30 milímetros, por lo que no quisimos poner en riesgo a los estudiantes ni a sus familias. La medida fue coordinada con los directores, el jefe del Departamento de Educación Municipal y la Dirección Provincial de Educación. Para mañana no se esperan nuevas lluvias, por lo que las clases se retomarían con normalidad».
Muy cerca de las comunas más golpeadas por el temporal, Pichilemu y Navidad, el panorama en Litueche también avanza hacia la normalidad. El alcalde Rodrigo Palominos señaló, «hoy estamos con clases normales en los siete establecimientos de la comuna, con una asistencia cercana al 70% de los alumnos. Esto nos muestra que, poco a poco, estamos volviendo a la normalidad».
Sin embargo, las secuelas del temporal todavía se sienten en la conectividad de la comuna, donde persisten varios frentes viales que las autoridades locales trabajan por resolver. Entre los puntos más afectados se encuentran los badenes de El Canelo y El Sauce, en el sector de Quelentaro, además del primer badén de Ucuquer, los que permanecen cortados mientras el municipio coordina con Vialidad las soluciones correspondientes.
Desde la Seremi de Educación se destacó el esfuerzo realizado por los municipios, por intermedio de sus alcaldes y equipos DAEM, además de los sostenedores, SLEP y todos los equipos de educación que resguardan la continuidad del servicio educativo, muchas veces trabajando contrarreloj para reabrir sus puertas.
Mantener los establecimientos funcionando no solo permite dar continuidad al aprendizaje, sino que también entrega a las familias un espacio seguro para sus hijos, facilita que madres, padres y cuidadores puedan trabajar y, en muchos casos, garantiza que los estudiantes reciban una alimentación adecuada. Estos apoyos son fundamentales para que miles de familias en la región puedan mantener un desarrollo normal de sus rutinas diarias.
En este contexto, la Seremi de Educación afirmó: «Seguiremos trabajando coordinadamente con los alcaldes, sostenedores y Servicio Local de Educación, para resguardar que los frentes de mal tiempo u otras situaciones puntuales afecten lo menos posible el proceso educativo de nuestros estudiantes».
La cartera regional señaló que continuará monitoreando la situación en las comunas afectadas, en coordinación con los municipios y la Dirección Provincial de Educación, para determinar la reincorporación de los establecimientos que aún mantienen clases suspendidas.






