Durante los meses de abril a junio, Santa Cruz se convirtió en el escenario de un valioso despliegue artístico, gracias al financiamiento de los recursos del 8% comunitario del Gobierno Regional, que impulsaron la ejecución del proyecto “Talleres Culturales para un Mejor Santa Cruz”, gestionados por la Municipalidad, a través de su Departamento de Cultura, Turismo y Biblioteca Pública. El objetivo del programa fue descentralizar el acceso a la cultura, abriendo espacios de formación artística en sectores urbanos y rurales, promoviendo el encuentro social y el desarrollo de talentos.
El Gobernador Regional, Pablo Silva Amaya, destacó la realización de “diferentes hitos culturales de alto nivel en base a la música, letras y artesanía”, agregando que “estamos ante un proyecto impulsado por el municipio muy valioso y en ese sentido, nosotros como Gobierno Regional decidimos apoyar, contribuyendo al desarrollo de actividades culturales para la comunidad”.
La Biblioteca Pública Daniel Barros Grez fue el epicentro de los talleres musicales, orientados principalmente a niños y jóvenes. Las clases de Guitarra eléctrica estuvieron a cargo del destacado músico Rodrigo Hermosilla; el taller de batería y percusión fue guiado por el maestro Mauro Quintero; mientras que las sesiones de bajo eléctrico fueron lideradas por el músico santacruzano Camilo Guerrero.
En el ámbito de las letras, el Taller de Escritura Creativa, dictado por Carla Retamal, logró consolidar un grupo intergeneracional. Cada martes de mayo, los participantes repasaron técnicas de la literatura universal y desarrollaron sus propios textos, transformando el espacio en un canal de expresión para sus pensamientos y emociones más profundas.
En el sector urbano, la sede de la Villa Llanos de Quinahue acogió el taller de fotografía a cargo de Matías Lizama, el cual contó con una alta convocatoria de mujeres emprendedoras locales, quienes lograron interesantes fotografías al más puro estilo de un estudio profesional.
Por otro lado, el sector rural de Isla de Yáquil albergó el taller de orfebrería, dictado por Francisco Mella. Las dependencias de la Parroquia del Sagrado Corazón se transformaron en un taller formativo que convocó a vecinos del sector y de localidades rurales aledañas, poniendo en valor la infraestructura comunitaria.
Desde la Municipalidad de Santa Cruz extendieron un sincero agradecimiento a la participación de los usuarios inscritos, así como al compromiso de los monitores y encargados de los recintos. Además de enseñar diversas disciplinas artísticas, estas instancias se consolidaron como un «tercer espacio» de reunión, donde los vecinos pudieron vincularse, compartir momentos agradables y, en definitiva, mejorar su calidad de vida diaria a través de la cultura.

Fotografia de Inna Rodriguez, alumna del Taller de fotografía.







