Una insólita encrucijada burocrática mantiene completamente deshabitadas las flamantes 35 viviendas del Comité Villa El Sol de la comuna de Paredones, provincia de Cardenal Caro. Pese a que la constructora finalizó las obras en agosto del año pasado cumpliendo estrictamente con el diseño asignado, el Estado mantiene retenida la recepción definitiva de los inmuebles. Las familias afectadas acusan que el aparato público está entrampando una solución habitacional que otra repartición fiscal visó y financió originalmente.
La traba es la escasez de agua potable. Ante la falta de factibilidad de red tradicional en la comuna, el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) aprobó y financió un diseño excepcional, en que cada vivienda fue habilitada con un estanque individual de 3.500 litros, para que fuera abastecido mediante un camión aljibe a través de un convenio municipal. Sin embargo, la Seremi de Salud de O’Higgins bloqueó la recepción argumentando una restricción normativa.
Esta crisis en Paredones no es un hecho aislado, sino el reflejo del severo estrés hídrico que arrastra Cardenal Caro tras 16 años de megasequía, con una escasez de fuentes de agua que mantiene bajo extrema presión a toda la provincia.
Y en el sur de la región se nota con fuerza. «En un momento no teníamos factibilidad de agua potable, entonces dieron esta otra opción y dijeron que sí era viable, entonces nos hicieron nuestras casas con estos estanques «, detalla Daniela Godoy, presidenta del Comité Villa El Sol.
La dirigente agrega con frustración el vuelco de la autoridad regional: «Todos aprobaron y todos dijeron que sí. En algún momento, no sé qué pasó, que ahora las autoridades dicen que no es viable, que no podemos habitar nuestras casas».
La paralización golpea a un comité fundado en 2012 y compuesto mayoritariamente por mujeres jefas de hogar, niños, personas mayores y personas con discapacidad que hoy se ven obligados a vivir arrendando o como allegados, en que el factor tiempo ya cobró un costo irreversible. «Tenemos una socia que falleció esperando su casa», lamenta Godoy.
El conflicto escaló hasta el nivel central. La senadora por la Región de O’Higgins, Alejandra Sepúlveda, junto a dirigentes de la villa y autoridades de la comuna, sostuvieron una audiencia con la ministra de Salud, Dra. May Chomalí, para destrabar el criterio de la Seremi regional de esa cartera. El rechazo en Rancagua respondería a un límite reglamentario que impide visar este modelo de estanques cuando el proyecto supera un número determinado de beneficiarios.
«Existe un rechazo de parte de la Seremi de Salud por ser más de 25 familias las que necesitan la recepción desde el punto de vista sanitario», explica la senadora Sepúlveda. Ante este escenario, la parlamentaria expuso que la solución definitiva pasa por conectar la villa al sistema de Agua Potable Rural (APR) de Paredones, para lo cual el municipio ya diseña las extensiones de red. No obstante, dado que las obras civiles e hidráulicas tardarán meses, solicitaron una tregua administrativa.
«Le pedimos a la ministra tener un año para la construcción completa del sistema de redes, y tener este certificado que nos permita hacer la recepción provisoria de las viviendas, para que las familias puedan ir a vivir», señala Sepúlveda, detallando que durante ese plazo el abastecimiento se mantendrá mediante camiones aljibe con agua debidamente certificada.
Al cierre de esta edición, la autoridad sanitaria en O’Higgins fijó su postura técnica. “Respecto de la villa en cuestión, ubicada en la comuna de Paredones, es importante señalar que se presentó un proyecto para el abastecimiento de agua potable mediante camiones aljibe. Sin embargo, esta alternativa no es viable, ya que el sector cuenta con la posibilidad de conectarse a un Servicio Sanitario Rural (SSR), anteriormente conocido como Agua Potable Rural (APR)”, puntualizó Víctor Peña, Jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud de O’Higgins.
El escenario en Villa El Sol expone una contradicción con el enfoque pragmático y de agilidad del gobierno, ya que en terreno la burocracia opera con la rigidez tan criticada traduciéndose en un castigo directo para 35 hogares de Paredones, en que la casa propia nunca estuvo tan cerca a la vista, pero tan dolorosamente lejos de poder ser habitada.

Senadora Alejandra Sepúlveda informa a Ministra de Salud May Chomalí sobre el problema en Villa El Sol de Paredones.






