Durante este viernes, parlamentarios de oposición de la Región de O’Higgins se reunieron en el Hospital Regional Franco Ravera Zunino de Rancagua para manifestar su preocupación por el recorte presupuestario en Salud impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
En la instancia, los diputados cuestionaron la disminución de recursos destinados a la red asistencial regional y advirtieron sobre las consecuencias que podría tener en hospitales y centros de atención primaria que, según señalaron, ya enfrentan una alta demanda de usuarios.
El diputado Raúl Soto indicó que “estamos muy preocupados por los recortes presupuestarios (…) Son más de $400 mil millones a nivel nacional y de ellos serían 4.100 millones menos de salud pública para nuestra Región de O’Higgins. Principalmente preocupados por los hospitales que ya están funcionando al límite”.
El parlamentario detalló que, de acuerdo con los antecedentes que manejan, el Hospital Regional de Rancagua sufriría una reducción cercana a los $1.900 millones, mientras más de 250 millones en Rengo y más de 470 millones en San Fernando y Santa Cruz.
Asimismo, anunció que “vamos a iniciar una batería de fiscalización muy potente para pedirle primero al Ministerio de Salud y al Ministerio de Hacienda que eche pie atrás a esta decisión de los recortes en salud pública (…) Vamos a iniciar una ronda de fiscalizaciones a través de la Contraloría y del Servicio de Salud para saber, en definitiva, en qué se va a traducir este eventual recorte”, sostuvo.
Por su parte, el diputado Fernando Zamorano criticó la decisión del Ejecutivo y señaló que los ajustes presupuestarios podrían afectar directamente la atención de los pacientes. “No podemos pretender que, por un lado, quieran bajar los impuestos a los más ricos del país y, por otro lado, estén haciendo recortes en áreas tan sensibles como la salud pública. La vamos a defender, vamos a fiscalizar que no se afecte la calidad y la oportuna atención de los pacientes en nuestra región de O’Higgins”, afirmó.
Zamorano agregó que las consecuencias también podrían extenderse a la atención primaria de salud. “Esto no solo está afectando a los hospitales, también está afectando a la salud primaria, es decir, principalmente los CEFAM, donde se atiende cerca del 80% de los chilenos y las chilenas. Vamos a estar con los pacientes, vamos a estar con los gremios y no queremos que se afecte la atención y la salud de la población en general en nuestro país”, señaló.
En tanto, la diputada Valentina Cáceres también cuestionó la medida y acusó falta de análisis previo para determinar sus efectos. “Un recorte que se hace sin estudios, sin conocer las áreas afectadas. Nos unimos junto a los gremios con quienes hemos estado trabajando para presentar una batería de fiscalizaciones y le decimos fuerte y claramente al ministro y al presidente que basta con los recortes, que la salud no resiste y que esto sin duda va a afectar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas”, concluyó.






