El Senado despachó a ley un reajuste que eleva el salario mínimo a $553.553 pesos mensuales, cerrando un debate parlamentario marcado por la pérdida de poder adquisitivo frente al costo de la vida.
El reajuste es retroactivo al 1 de mayo, lo que significa que el empleador debe pagar acumulada la diferencia de $14.553 correspondiente a dicho mes ya trabajado, monto que se sumará a la próxima liquidación de sueldo.
La normativa impone un segundo aumento automático el 1 de enero de 2027, de acuerdo a la inflación consignada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Pese a la aprobación, parlamentarios de diversos sectores acusaron que el incremento de 14.553 pesos es insuficiente ante el costo de la vida y cuestionaron el sueldo diferenciado de 412.938 pesos para menores de 18 y mayores de 65 años.
Frente a los cuestionamientos, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, defendió la cifra apelando a una «emergencia laboral», marcada por un desempleo nacional del 9,1% y un 10,5% en mujeres, asegurando que un alza mayor destruiría empleos formales.






