La noche del pasado sábado 4 de abril, en la comuna de Navidad se percibieron una serie de sismos, que si bien fueron de baja magnitud se concentraron en un escaso margen de tiempo. De acuerdo al Centro Sismológico Nacional, fueron siete en una hora.
Los movimientos telúricos comenzaron a las 22:43 con un sismo 3,8 de magnitud con epicentro a 29 kilómetros al oeste de la comuna del secano costero. Le siguieron: A las 22:58 uno que alcanzó los 4,1; un tercero de 3,6; el cuarto alcanzó 3,1. y un quinto episodio de 3,5.
El sexto fenómeno de magnitud 4,2. Para finalizar a las 23:34 cuando se reportó el séptimo evento, que llegó a 3,5.
“Lo que pasa en Navidad es lo que llamamos un enjambre sísmico”, parte detallando Alejandra Serey, investigadora postdoctoral del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de O’Higgins.
Explicando a continuación que en Navidad “se ha visto en los últimos estudios(…) que la sismicidad durante un tiempo y con similares magnitudes, es común para esta localidad”.
“Porque en otras partes de nuestro país, hay enjambres sísmicos que pueden ser precursores de un mega terremoto, pero en el caso de Navidad, lo que se ha observado en el tiempo, es que tiene estas características solamente, que es un enjambre sísmico, que no es un predecesor de algún evento de mayor magnitud”, agrega.
Serey, incluso señala que, “quizás no estamos tan acostumbrados a lo que son estos enjambres sísmicos, pero en la zona centro-sur el enjambre de Navidad es en realidad el característico de nuestra región”.
De hecho precisa que los estudios apuntan a que este ‘enjambre sísmico” tiene una periodicidad de “que cada dos, tres años más o menos se activa, es decir, que tiene estas características, que en un tiempo delimitado -semanas o puede ser días- hay una concentración de sismos de similar magnitud”.






