Desde pequeña, Sofía Águila Montoya ha sido una apasionada por el deporte. Tanto así que durante su infancia tuvo que tomar una decisión importante: elegir entre el fútbol o el karate. Finalmente optó por el segundo, una elección que hoy comienza a dar importantes frutos.
Esto porque el pasado sábado 7 de marzo la joven de Machalí se coronó campeona en la categoría -53 kilos del Campeonato Nacional de Karate, competencia desarrollada en el Parque Deportivo Estadio Nacional.

La deportista de tan solo 17 años relató en el programa Código Deportivo de El Tipógrafo que este logro es resultado de un largo proceso de preparación. Durante años intentó ser parte de la selección nacional, objetivo que la motivó a seguir compitiendo y mejorando. “Este año me sentí más preparada que las otras veces, me sentí más relajada. Obviamente los nervios siempre están, pero fue una experiencia única (…) Esta victoria me mantiene número uno en el ranking nacional”, comentó.
La machalina explicó que para este campeonato intensificó su preparación, participando en más entrenamientos y torneos previos que le permitieron ganar confianza, entre ellos el Sudamericano. Ese proceso también le permitió enfrentar una especie de revancha deportiva. “Me enfrenté contra la campeona panamericana de 2024. Yo la evitaba antes, pero un día mi sensei me dijo que estaba preparada. Le gané el año pasado y este también”, relató.
Precisamente ese enfrentamiento se produjo en la gran final del nacional, donde Sofía logró imponerse en un combate de alta tensión, obteniendo cuatro banderas a su favor. La deportista llegó a esa instancia tras superar tres combates previos: ganó 2 a 0 el primero, 7 a 1 en el segundo y finalmente se quedó con el título en la definición.

La dedicación y el esfuerzo han sido constantes en su carrera deportiva. Durante el último verano, la joven realizó intensas jornadas de entrenamiento, incluso con doble sesión durante la semana y prácticas de dos horas los días sábado.
Además, en el Dojo Kenshokan realizan un detallado análisis de los posibles rivales antes de cada competencia. “Decimos: ‘ya, esta niña va a ir, hay que estudiarla’. Entonces la buscamos, vemos su nombre, sus peleas, y muchas veces mi sensei en el mismo dojo nos pide que enviemos combates nuestros y de los rivales”, explicó.
Actualmente Sofía cursa su último año de enseñanza media, etapa que combina con su exigente rutina deportiva. Muchas veces sus jornadas terminan pasadas las diez de la noche entre estudios y entrenamientos.
En ese camino, destaca el apoyo de su familia como un factor fundamental. “Es súper gratificante tener el apoyo de tus padres. Tengo el apoyo de mi mamá que siempre está ahí, ya sea presencial o no, siempre me está mirando y está ahí apoyando emocionalmente y económicamente”, afirmó.
Ahora la joven karateca tiene la mirada puesta en los próximos “topes”, un campeonato bajo el formato Round Robin (donde todos los competidores se enfrentan entre sí) que definirá a las deportistas que clasificarán al Campeonato Sudamericano. “Me veo clasificando. Igual es más complicado porque sé quiénes son las con las que voy a competir y ellas también ya me conocen”, señaló.






