En prisión preventiva quedó Héctor Brito Sepúlveda, conocido como “El Tito”, identificado como el segundo al mando y brazo operativo de una organización criminal que mantenía una casa de torturas en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua. La detención del imputado se concretó en Santiago y su formalización se realizó en la Región de O’Higgins.
De acuerdo con la información entregada por la Fiscalía de O’Higgins, Brito Sepúlveda formaba parte de una peligrosa organización que se desplazó desde la Región Metropolitana hacia la Región de O’Higgins con el objetivo de ejercer control territorial sobre bandas locales en distintas comunas.
La detención del imputado se llevó a cabo en la ciudad de Santiago en medio de un procedimiento de flagrancia realizado por la Policía de Investigaciones (PDI) junto a la Fiscalía Metropolitana Sur. En ese contexto se detectó que el sujeto mantenía una orden de detención vigente en una investigación encabezada por la Fiscalía de O’Higgins.
Posteriormente, el imputado fue trasladado hasta la comuna de San Vicente para su formalización. La audiencia se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y el tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva en su contra.
La causa, a cargo de la Fiscalía de Análisis Criminal de O’Higgins, ya suma 12 imputados formalizados y en prisión preventiva por delitos relacionados con secuestros con homicidio, secuestros con violación, asociación criminal y tráfico de drogas, entre otros.
Cabe señalar que la investigación permitió establecer que en noviembre pasado se descubrió una casa de torturas en el sector de Pueblo de Indios, en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua. En el lugar fueron encontrados dos cuerpos calcinados, ya identificados, al interior de una fosa séptica, con señales de haber sido torturados.
Las diligencias investigativas también determinaron que la organización era liderada por Michael Urbina Rivera, alias “El Morocha”, quien fue detenido, formalizado y quedó en prisión preventiva la semana pasada.
Los antecedentes dan cuenta de que la banda se instaló inicialmente en comunas del cono norte de la Región de O’Higgins, desde donde controlaba el territorio y el mercado delictual en distintas poblaciones gracias a su extrema violencia y amplio poder de fuego.
Posteriormente, la organización extendió su influencia criminal hacia comunas como San Fernando, Santa Cruz y San Vicente, donde no solo instalaron puntos de venta de droga, sino que también protagonizaron amenazas, lesiones, homicidios e incluso violaciones contra sus víctimas.
Según informó la Fiscalía, las diligencias investigativas permitieron avanzar en la desarticulación de esta organización criminal, cuya cúpula se encuentra actualmente detenida y en prisión preventiva, mientras continúan las indagatorias para esclarecer los distintos delitos asociados a su actuar en la región.






