La incertidumbre que enfrentan las familias de Avenida Recreo por las eventuales expropiaciones asociadas al proyecto de mejoramiento vial del sector marcó la reunión sostenida esta semana entre representantes vecinales y el alcalde subrogante de Rancagua, Pedro Pablo Miranda. En la instancia, el municipio explicó el alcance de su participación en la iniciativa, que es liderada por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), mientras vecinos reiteraron su preocupación por el impacto que la obra podría tener en sus viviendas y en la vida de un barrio con décadas de historia.
El proyecto “Mejoramiento Avenida Recreo Centro”, impulsado por el SERVIU O’Higgins, considera intervenir el tramo comprendido entre Avenida República de Chile y la Alameda, además de la calle Pedro Emilio Cuadra, con una extensión cercana a 1,7 kilómetros. La iniciativa contempla ampliación de calzadas, mejoras en accesibilidad, veredas y ciclovías, lo que podría implicar la expropiación de diversos predios del sector.
Actualmente, la propuesta se encuentra en etapas preliminares de evaluación técnica y administrativa, por lo que aún no existen fechas definidas de ejecución. Desde el municipio se explicó que la casa edilicia no es la entidad mandataria del proyecto, limitándose su participación a la revisión técnica de los diseños presentados.
“El proyecto no es de la municipalidad, es un proyecto mandatado por el Servicio de Vivienda y Urbanismo. Nuestra participación ha sido únicamente en la evaluación técnica del diseño, mientras que las decisiones respecto a expropiaciones y coordinación con los vecinos corresponden al SERVIU”, señaló el alcalde subrogante, agregando que el municipio está disponible para colaborar en la entrega de información a la comunidad cuando sea requerido.
La autoridad también indicó que la iniciativa aún debe avanzar en distintas etapas antes de transformarse en obra, por lo que existen otras prioridades de inversión vial actualmente en desarrollo en la comuna, como los trabajos de ampliación de Avenida Baquedano y mejoras en otros ejes urbanos.
Desde el SERVIU O’Higgins, en tanto, se detalló que el siguiente paso corresponde a la aprobación de la consultoría del proyecto, posteriormente su reevaluación económica ante el Ministerio de Desarrollo Social y, de ser favorable, el inicio del proceso de licitación. Solo una vez adjudicada la obra podrían establecerse plazos concretos de ejecución, los que dependerán de la propuesta técnica de la empresa constructora que resulte adjudicada.
Según el organismo, estos procesos y etapas habrían sido informados en instancias de participación ciudadana realizadas durante enero, donde se entregaron antecedentes técnicos del proyecto a las familias del sector.
Sin embargo, los vecinos que participaron en la reunión con el municipio manifestaron que la principal preocupación continúa siendo la falta de certezas sobre el futuro de sus viviendas y la sensación de que las instancias informativas no han permitido una participación efectiva en las decisiones. Dirigentes señalaron que muchas familias han construido sus casas con el esfuerzo de décadas, por lo que el solo escenario de una posible expropiación genera inquietud, especialmente entre adultos mayores.
“Estamos hablando de vecinos que levantaron sus viviendas con el trabajo de toda una vida. Para muchas personas mayores, vivir con esta incertidumbre es muy complejo, porque no saben qué pasará con su hogar ni cuándo podría ocurrir”, comentaron representantes comunitarios tras el encuentro.
Los dirigentes también indicaron que continuarán solicitando antecedentes técnicos mediante la Ley de Transparencia y gestionando reuniones directas con el SERVIU, con el objetivo de conocer en detalle los estudios que respaldan el proyecto y los eventuales impactos que podría generar en el barrio.
Mientras el proyecto de Avenida Recreo avanza técnicamente, el debate ya no se limita a la planificación de la ciudad, sino también al impacto en las familias que han dedicado años de esfuerzo a construir sus hogares, levantar su barrio y formar la historia que hoy habita en cada una de esas casas.
En medio de la obra sobre el desarrollo urbano, los vecinos esperan que las decisiones futuras consideren no solo la necesidad de mejorar la conectividad de la ciudad, sino también el valor de las comunidades que dieron forma al lugar. Porque, más allá de cualquier proyecto, Av. Recreo no es solo una vía de tránsito, es el barrio que muchos construyeron con el trabajo de toda una vida y el espacio donde aún permanece la memoria cotidiana de generaciones completas.






