Esta tarde, la Fiscalía Regional de O’Higgins obtuvo la prisión preventiva del presunto líder de la banda responsable del hallazgo de osamentas humanas a fines del año pasado en San Vicente de Tagua Tagua. El sujeto fue formalizado por asociación criminal, tráfico ilícito de drogas, secuestros calificados con resultado de homicidio, violación y lesiones graves, además de inhumación ilegal.
“Estamos frente a hechos de la máxima gravedad, con un nivel de violencia inusitado”, afirmó el fiscal regional Aquiles Cubillos, detallando que “las víctimas fueron privadas de libertad, golpeadas, sometidas a agresiones sexuales y finalmente una de ellas asesinada”.
De acuerdo con lo señalado por fiscalía, la casa no era un hecho aislado: era parte del engranaje de una red dedicada al tráfico de drogas en distintas comunas de O’Higgins, principalmente Mostazal, en San Fernando, en San Vicente, Rengo y Santa Cruz, con apoyos logísticos en la Región Metropolitana. La violencia manifestada en la casa de torturas, según la tesis del Ministerio Público, era en base de que ésta operaba como mecanismo de control interno y ajuste de cuentas en la red criminal.
El general Jaime Velasco Bahamondez, director de Control de Drogas e Investigación Criminal de Carabineros de Chile, se refirió a la captura del imputado: “una de las cosas que logramos determinar que él cambiaba de inmueble constantemente, por lo cual fue muy muy complejo lograr su su ubicación y su posterior detención.”
Hasta ahora hay cuatro víctimas están identificadas. La investigación por narcotráfico y secuestros sigue abierta.






